Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

El sufrimiento, la incomprensión y la fuerza de una enferma renal, Deborah

viernes, 19 de junio de 2015


Hoy voy a postear la historia de Deborah contada en primera persona, que desde bien jovencita está padeciendo problemas renales de diferente índole que le están condicionando la vida. Como ella misma dice, no es para "dar pena" es para aportar a aquellos que puedan sentirse solos o incomprendidos en esta "andadura"

Me llamo Deborah y tengo 29 años. En primer lugar quiero dar las gracias a José Vicente por este espacio que ofrece a todos los que hemos sufrido enfermedades y patologías en los riñones y las vías urinarias. Esto que digo puede que suene muy formal, pero de verdad, es inmenso el dolor físico y emocional que sufrimos y es muy importante saber que hay gente como tú, y que no estás sólo. Sobre todo cuando tu entorno social y médico muchas veces no ha respondido como debía y te has sentido incomprendido y un bicho raro.
Mi historia comienza con 13 años. Recuerdo que estaba en casa, era de madrugada y empezó a dolerme mucho el lado izquierdo de la espalda. Vomitaba y no parecía ser una típica gastroenteritis. Tras varias pruebas y una radiografía de contraste (qué mal lo pasé, y qué miedo me daban las agujas y ese sabor horrible a yodo en la boca...), el urólogo determinó que tenía una piedra en el riñón y que debían operarme con litotricia.

No recuerdo mucho sobre este urólogo, pero sí que hablaba de una forma muy prepotente y me hizo llorar, y que le dijo a mis padres que yo no aceptaba que estuviera enferma.
La operación fue en Sevilla, en una clínica privada “prestigiosa”.  Entonces las litotricias se hacían en una bañera con agua. Tenía mucho miedo, no paraba de llorar. Recuerdo a los médicos ponerme malas caras y quitarme las braguitas en un potro con cara de cabreo. El anestesista me echó una bronca que dio miedo, supongo que desesperado por mis llantos. Cuando desperté, sólo recuerdo a mis padres a mi lado y al anestesista pidiéndome disculpas, al parecer uno de los médicos le había echado la bronca porque se había pasado conmigo.

Habían roto la piedra, me habían colocado un catéter doble J y esperaban quitármelo más adelante.
Pasaba el tiempo y yo me sentía muy incómoda. Recuerdo estar siempre cansada y un dolor horrible al hacer pipí, como si el catéter tirara de mi riñón hacia abajo. El urólogo me dijo que eso era “normal”, y que procurara no hacer todo el pipí del tirón, siempre guardar un poquito.

Me retiraron el catéter,  pero mis molestias no me permitían hacer actividades normales, y empecé a estudiar desde casa, hasta que mis padres decidieron que volviera al colegio. Allí,  al mes y poco, volvieron los dolores. Una amiga me acompañó a la portería del cole para llamar a mis padres y me notó la espalda inflamada y se asustó. Volvieron a colocarme el Catéter doble J y más adelante me lo volvieron a retirar. Aprobé todo con buena nota estudiando desde casa y presentándome a los exámenes (siempre había sido buena estudiante), exceptuando mi profesor de educación física, que muy amablemente decidió suspenderme, por no presentarme a las pruebas físicas. Recuerdo como algunas niñas del colegio y del instituto creían que tenía más cuento que otra cosa y por eso faltaba tanto a clase. Claro, no es lo mismo una gripe que una cosa que a saber qué es. Alguna se atrevía a decirme que “por qué no me quitaban de una vez el riñón”  A veces yo también me lo preguntaba.
El primer año de universidad tuve otro episodio. Estaba fuera de casa, y mis padres decidieron trasladarme a Málaga. Allí me atendieron de urgencias. Mi uréter estaba atascado por una piedra y mi riñón estaba lleno de orina. Me practicaron una nefrostomía percutánea y me operaron de urgencias. El urólogo nos dijo que mi riñón estaba muy inflamado, y que si no me operaban ya, podía morir. Una chica se había muerto hace una semana en el mismo hospital por llegar más tarde de la cuenta. Con 18 años yo no sabía ni siquiera que se podía abrir un boquete en la espalda con un tubo que conectara tu pipí a una bolsa, que a su vez se agarraba a la pierna. Y que te podías quedar un mes y pico en casa así. Recuerdo que mi urólogo me dijo también que eso era “normal”, y que había gente que hacía su vida perfectamente así. Pensé que se estaba riendo de mi.

Cuando terminó este episodio, volví a tener otra complicación estando en la Universidad, con 20 años. Otra vez era una piedra atascada en el uréter. Siempre el mismo riñón. Siempre los mismos síntomas. Otra vez a quirófano. Primero, me volvieron a practicar una nefrostomía. No creo que me anestesiaran bien, porque esta vez me desperté en medio de la operación y noté como me agujereaban la espalda con un punzón. Como estaba drogada, apenas podía hablar o gritar. Sí recuerdo que una enfermera le había comentado al urólogo que había sufrido. Tras la nefrostomía, entré a quirófano. Me agrandaron en uréter y me rompieron la piedra vía endoscópica. Pasé mucho miedo antes de entrar, pero fue peor el despertarme. No recuerdo bien como estaba, mi madre me dijo que no paraba de gritar de dolor. Yo no sabía qué gritaba, sólo un dolor tremendo y que me habían puesto una sonda que me dolía horrores. Cuando me quitaron la sonda, el dolor fue también muy intenso. Las enfermeras le quitaban importancia y decía que me quejaba de vicio.
También me habían colocado nuevamente un catéter Doble Jota. Cuando empecé a recuperarme, me retiraron la nefrostomía (retirar una nefrostomía no duele,  a pesar de que se vea súper escandoloso tener un agujero en la espalda con un cable dentro, menos mal!) Mi urólogo me dijo que me sedarían para quitarme el Catéter Doble J. No fue así. Cambiaron de opinión, me dijeron que eso no dolía, pero yo recuerdo un dolor horrible  cuando me lo quitaron a través de la uretra. Ese día le dije a mi madre que tenía el cuerpo cansado de tanto dolor.
 
Me mandaron una dieta estricta baja en oxalatos y calcio. Ahora expulsaba arenillas, cada 3 meses aproximadamente.  Mi urólogo decía que eso era “normal”. A los dos años en una ecografía volvieron a descubrirme una piedra, esta vez bastante grande. Me la rompieron por litotricia, y recuerdo que estuve una semana con cólicos constantes y ataques de ansiedad. Mi cuerpo no podía más.

Desde entonces, el urólogo decidió hacerme un seguimiento de ecografía + analítica de 24 horas todos los años. Me atrevería decir para nada, pero no soy médico. Los cólicos volvían una y otra vez. Seguía una dieta estricta. Había gente que se creía que tenía alergias, que era rara, que era muy tontita con mi alimentación. Estuve un tiempo con miedo a comer.
Llevo un negocio, y esto ya empezaba a convertirse en algo serio a la hora de poder llevar una vida normal. Mi urólogo me dijo que mi situación era común y que estaría así toda la vida. Que él tiene pacientes con cólicos mensuales y ahí están. Le comenté que estaba pensando más adelante en cómo podría afectar al feto un cólico de este tipo, que había conocido varios casos de aborto. Me contestó que eso no tenía por qué ser así. Me mandó un uroTAC de contraste. Esta prueba te deja hecha polvo durante 3 días por la radiación (son 400 radiografías y un contraste en vena) Pero por supuesto, mi urólogo me dijo que era una prueba “muy normal”.  Esos días no pude abrir mi negocio. Tampoco pude darme de baja.

Me volvió dar un cólico tras el TAC. Me realizaron una ecografía y una radiografía. Cuando fui al urólogo a llevarle las pruebas, me dijo que el urotac no mostraba piedras, que habría sido arenilla. En la radiografía aparecía una pequeña piedra  “sin importancia” que se eliminaría con Acalka,  pero que me tenía que realizar otro UROTAC para asegurarse porque el riñón derecho aparecía un poco dilatado.  Aquí comenzó mi lucha. El uroTAC no es una prueba que pueda hacerse en un corto intervalo de tiempo, debes esperar bastante para una nueva prueba debido a la radiación. Así que decidí no hacérmelo y cambiar de médico.

Decidí acudir al nefrólogo. Me dijo que esa pequeña dilatación del riñón derecho se debía a que tenía bastante orina en la vejiga, ya que efectivamente para poder realizar bien la ecografía, uno tiene que ir con la vejiga repleta. Además, me confirmó que no podía hacerme un nuevo uroTAC en tan poco intervalo de tiempo, que debía esperar un año debido a la radciación. Mi madre fue a pedir el historial a mi antiguo urólogo y le dijo lo del TAC. Él sólo le dijo que le parecía raro, que era una prueba que a sus pacientes de oncología se lo mandaba de forma rutinaria.
La semana pasada, mi nuevo urólogo me pidió un uroTAC, y le comenté lo que me había sucedido. Me dijo que no me preocupara, que para evitar más radiación solicitara en la clínica la reconstrucción del último urotac, y me mandó dos pruebas: una gammagrafía que me han hecho hoy, y un renograma que me haré la semana que viene, ambas con mucho menor índice de radiación.  He cambiado de urólogo tras otros dos cólicos en medio año,  y tras casi 10 años de supuesta normalidad en no parar de formar piedras. Sospecha que tenga una estenosis de la unión pielouretral en el riñón izquierdo. Si es así, podrían operarme y solucionar el problema. Ahora que soy mayor tengo muchas más ganas de luchar por llevar una vida normal, pero normal de verdad.

Me gustaría aclarar que esta historia no la cuento para dar pena. No hay cosa que menos me guste que me miren con pena o que me digan “pobrecita”. La cuento para que las personas que tienen cerca a alguien con algún tipo de enfermedad de este tipo u otra que no conozcan bien, no juzguen rápidamente y comprendan la situación. He sufrido mucha incompresión, tanto social como médica.
Soy autónoma. Estuve de baja, y la seguridad social obligó a mi médico en una inspección a darme de alta cuando seguía teniendo cólicos. Y creedme, no se puede trabajar bien con ese dolor. Cuando he tenido cólicos, he trabajado desde casa y en mi oficina porque no me ha quedado otra, y porque amo mi profesión, me motiva y me hace feliz.

Mi urólogo me obligaba a medir los 2 litros de agua que debía beberme. Siempre iba cargada con una botella de agua de dos litros para medir bien lo que bebía. Cuando algún compañero de clase o amigo me pedía agua de mi botella y le decía que no, no comprendían el motivo y me miraban mal. Durante un tiempo llegué a cargar otra botella más por si alguien me pedía agua.
Tuve una pareja que no comprendía por qué no quería irme al extranjero a trabajar. Yo no podía imaginar una vida en un lugar en el que no podía seguir mi dieta y con cólicos cada X tiempo, y sin mi familia cerca.

Por otro lado tengo amigos estupendos que me animan. Que saben que si no puedo quedar con ellos porque me encuentro mal, me dan todo su apoyo. Tengo un novio maravilloso que me ha llevado más de una vez a urgencias, con mucho humor, paciencia, y cabeza fría. Que sabe que soy capaz de todo, aunque vaya un poco más lento que “la gente normal”.
Es mucha la impotencia que sufrimos. Podría contar muchas anécdotas más, pero creo que ya me he extendido bastante :)
 
También me gustaría dedicar esta canción a todos los que han pasado por algo similar a esto, a los que seguimos luchando por tener una vida feliz y cumplir nuestros sueños a pesar de las adversidades.


Un abrazo a todos, y muchos ánimos. Saldremos de ésta, de una forma u otra, con uñas y dientes!
Primero que nada agradecer a Deborah que haya compartido esta experiencia que nos puede enseñar a muchos que no estamos solos en este camino y segundo desearte que se solucione todo cuanto antes… y que te pases por aquí para contarlo.

Ánimo y muchos abrazos!!!

23 comentarios:

Cristina dijo...

Cómo me suena frase de: "a ver si te quitan el riñon de una vez" A mi al final me lo quitaron.No sabes como te comprendo.Mucho ánimo, eres muy fuerte,y por desgracia a todo se acostumbra una,y más si tienes gente a tu lado que te quiere,un saludo!

fran reyes dijo...

Te conozco bien y se que eres muy fuerte y una gran luchadora.... No pararás hasta lograrlo!! :D y aquí estamos para apoyarte siempre, te quiero mucho

Jose Vte. dijo...

Hola Cris,
Cuando leí la historia de Deborah me acordé mucho de ti e incluso se lo dije a ella.
Sois las dos unas grandes luchadoras y todo irá muy bien!!!

Ariala dijo...

Muchas gracias por vuestros comentarios! Quiero aclarar que comprendo perfectamente que los médicos no son dioses y que no pueden ser perfectos. He pasado también por buenos profesionales que entiendo que lo han hecho lo mejor que han podido. Pero si que pienso que en su mayoría utilizan la palabra "normal" con mucha ligereza, y que no comprenden bien la psicología y la calidad de vida del paciente. Yo me niego a aceptar que lo que tengo es normal y de por vida. He decidido luchar para poder llevar una vida sana y feliz sin dolor. Un abrazo enorme Cristina, Jose me conto tu caso y me ayudo a ver que no soy un bicho raro. Fran es uno de esos amigos que me apoyan y se preocupa por mi. Cuento con una familia, una pareja y unos amigos extraordinarios. Incluso tengo clientes que conocen mi caso y que lo tratan con mucho humor y mucho animo. Todos ellos me conocen y saben que aunque se me venga el mundo encima, pueden contar conmigo.

Cristina dijo...

Un abrazo para ti también,la verdad esque tu caso me recordó al mio,no sabía que Jose te lo había comentado.Hay que tirar pa lante como sea,aunque a veces cueste,y si nos podemos ayudar entre nosotros aunque sea contando nuestras historias pues genial.

Jose Vte. dijo...

"El deseo de sanarse ha sido siempre la mitad de la salud" (Séneca) ;))

Danny Ortíz dijo...

Hace un par de años que encontré este blog y me alegro mucho de que aún siga aquí. Tengo ya 6 años desde que me detectaron estenosis ureteral derecha, he pasado por 2 cirugías, 6 citoscopias (4 de ellas sin anestesia), 2 hospitalizaciones por pielonefritis, y 3 catéteres doble j. Para evitar una tercera cirugía, me han puesto un catéter doble j por vía percutánea, que llevo desde febrero, y dentro de dos días, van a tratar de introducirme un catéter doble j metálico, por citoscopia, llevarlo un año y ver si así por fin se resuelve el problema. Quería saber si alguien ya ha tenido experiencia previa con el uso de este tipo de catéter, este último doble j ha sido el peor de todos, y estos meses mi vida si que ha sido muy limitada, aguantando cólicos, sangre en la orina, y demás molestias que había tenido en menor medida con los anteriores catéteres. Como dato final les cuento que tengo 26 años, y acabo de recibirme de médico, y definitivamente esto me ha ayudado a ver ambos lados de la moneda, y a simpatizar más con los pacientes. Muchas gracias por este blog, espero que puedan resolver mis dudas!

Jose Vte. dijo...

Hola Danny,
enhorabuena por la graduación como médico.
Lo del catéter metálico salió en un post y no hay excesiva diferencia (por lo que dicen) salvo facilidad de extracción y mayor duración. En cuanto a síntomas para los portadores, lo mismo.
Yo personalmente no lo he llevado. Todo lo otro que describes, lo he sufrido y te entiendo perfectamente.
Sólo puedo decirte que mucho ánimo y fuerza.
Ya nos cuentas

Anónimo dijo...

HOLA

MI NOMBRE ES LIZETH Y VIVO EN BARRANQUILLA COLOMBIA, SOY NUEVA EN TODO ESTO DE LAS LITIASIS Y CATETER DOBLEJ, ME ACABO DE ENCONTRAR ESTE BLOG Y ME HA ENCANTADO.
YO PENSABA QUE HABIA SUFRIDO BASTANTE PERO LA HISTORIA DE DEBORAH ME HA DADO ANIMOS.
EN MI ULTIMO EMBARAZO ME DETECTARON CALCULOS DESPUES DE UNA PIELONEFRITIS QUE HICE, POR ESTAR EMBARAZADA ME DIJERON NO PODIAN HACERME NADA, PASE TODO EL EMABRAZO CON INFECCION URINARIA Y DOLOR, CUANDO NACIO EL BEBE EMPEORE, DOS MESES DESPUES UNA OBSTRUCCION URINARIA Y DOS CALCULOS EN URETER DERECHO ME MANDARON A CUIDADOS INTENSIVOS POR 12 DIAS Y HOSPITALIZADA CASI UN MES, ME HICIERON UNA URETRORRENOSCOPIA FLEXIBLE CON LASER, AHORA TENGO UN CATETER DOBLE J, ESPERANDO RETIRO LA PROXIMA SEMANA. MUCHAS GRACIAS POR EL BLOG ESTA EXCELENTE

Jose Vte. dijo...

Hola Lizeth,
espero te mejores cuanto antes. Ya verás como va todo bien.
Mucho ánimo y ya nos cuentas

Ruben Alvarez dijo...

Me he sentido muy identificado con tu historia, en mi caso los cólicos por piedras no empezaron hasta los 21 años, pero desde entonces me repiten primero al año y medio, luego al año, después cada 6 meses y ahora incluso cada menos tiempo, hasta llegar al punto de que tengo molestias sin llegar a ser cólicos de forma muy habitual. Trabajo fuera, lejos de mi familia y sólo, exceptuando a los compañeros de trabajo, y alguna vez me han dado cólicos estando fuera de casa, quedandome ingresado sin nadie que viniera a visitarme al hospital y la sensación es horrible, tu te sientes solo en momentos de dolor fisico y tambien emocional, porque el cuerpo como bien dices se cansa de tanto dolor, y por otro lado tu familia preocupada a cientos de kilometros sin poder hacer nada, ya que no van a dejar su trabajo para verte por una dolencia "rutinaria". Y ya no solo se trata del dolor, que en los colicos mas fuertes me hacen echar hasta la primera papilla y retorcerme de dolor para alcanzar posturas dignas de las gimnastas mas elasticas, a ese dolor creo que ya me he "acostumbrado" por desgracia. Lo peor de todo es la incertidumbre de donde vas a sufrir el siguiente cólico, ya que en mi caso hago viajes en tren de 8 horas de forma bastante habitual y tengo un miedo terrible a que de un colico en uno de estos viajes, ya que normalmente no puedo controlar el dolor con la medicacion por via oral. Por otro lado esta el cateter doble j, que me lo tuvieron que poner el año pasado por una piedra de 1 cm, creo que fue una de las experiencias mas traumaticas de mi vida, senti un dolor terrible en su colocacion. Para ser mas exactos el dolor era controlable, pero la sensacion por tratarse de una zona delicada fue horrible, todavia lo recuerdo y se me erizan los pelos. Por si no fuera suficiente, tuve la mala suerte de que el cateter migrara y se introdujera en el ureter su extremo inferior, me causaba un daño terrible si andaba mas de 50 metros, orinando pura sangre despues de caminar la mas minima distancia, un cateter que tuve 2 meses y me tuvieron que retirar con una pequeña intervencion a traves del pene, esta vez con anestesia epidural. Por eso solo puedo decir que mucho animo a las personas que sufrimos de cólicos de riñón .Mi unico consuelo es que al menos no es una enfermedad mortal, en el 99% de los casos, y que tambien creo que el estar sometidos a este dolor, del que dicen ser uno de los mas intensos y de forma tan habitual, nos hacemos un poco mas resistentes al dolor y tambien tenemos mas animo para afrontar la vida que la mayoria de personas que no han tenido ningun tipo de dificultad, por eso os deseo mucha FUERZA!!!

Jose Vte. dijo...

Muchas gracias Rubén y fuerza para ti también!

Ariala dijo...

Un abrazo Rubén! Créeme que aquí comprendemos perfectamente tu sufrimiento e incertidumbre. No estás sólo :)

Anónimo dijo...

Hola a todos, a leer tu historia se parece mucho a la mía. Yo tengo los dos riñones pero solo me funciona uno y le dicen a uno haga su vida normal es imposible porque cada seis meses me toca hacerme chequeos para ver el riñón que me funciona y eso es un estrés. Pero a pesar de todo hay que darle gracias a dios por todo.

Dahiana Espinola dijo...

Me conmovió tu historia y derrame unas lágrimas. Estoy un poco asustada ya que en un par de semanas me ponen el cateter doble J. Y debo decir que estoy un poco asustada . Es feo que te juzguen por llevar una dieta o si sabes que si comes algo te puede llevar a dolores tan inmensos hasta el punto de gritar . Eso de que te saquen el riñón.. . Si mas de una vez lo pensé hasta que hace poco ya después de 5 años de operarme el derecho. Ahora voy por el izquierdo y no tengo opción que cuidarme lo más que pueda.. Y soy joven (19) osea que todo lo de las dietas el agua.. Hábitos esenciales me cuestan... Pero si vos pudiste.. yo también. Gracias por la motivación .. Desde acá te admiro por tanto valor y por compartir tu experiencia. Saludos

Ariala dijo...

Hola Dahiana. Solo puedo decirte que eres mas fuerte de lo que piensas. Las personas que pasamos por este tipo de cosas tenemos una especie de don que nos hace superarnos cada día. Vivimos y valoramos la vida de forma distinta. Se que resulta dificil vencer el miedo cuando sufrimos de tanto dolor, pero no pierdas la fe en curarte. Lucha por lo que te motiva y te hace feliz. Un abrazo enorme y mucho animo!

Jose Vte. dijo...

Muchas gracias Deborah por seguir pasándote por aquí y apoyando a la gente que tiene problemas parecidos.
Mucho ánimo a Dahiana!

Chica Almodovar dijo...

Débora, la verdad casi lloro leyéndote. Tengo problemas de ese tipo, jamás tan duros como los tuyos pero no dejo de sentirme identificada. Un abrazo muy grande y espero que estés mejor, y sigamos en la lucha por tener una vida normal. No estamos solas, al menos.

Domando Al Lobo dijo...

Ariala me ha hecho llegar por mi blog este post contando su historia y es mucho lo que tenemos en común, sea cual sea la enfermedad, aunque tengan sus características propias. Muchos pasamos por un proceso largo y tedioso que nos marca profundamente; pero también nos da más fuerza si finalmente sabemos darle la vuelta para seguir luchando cada día.
Testimonios así son muy importantes para ver que los enfermos crónicos no estamos solos.
(Cruzo los dedos para que mis riñones sigan funcionando bien, que es uno de los talones de aquiles del lupus).
PD: Un saludo a José Vicente, antes de salir de su "casa" :)

Jose Vte. dijo...

Sabes que siempre eres bienvenida a esta, tu casa.
Un abrazote

ANA dijo...

Que tal mi nombre es Ana y soy de Argentina, encontré este blog gracias a Dios, y leer su comentarios me llevaron a una reflexión, que uno puede padecer la peor de las enfermedades, pero aquí lo que importa es tu actitud ante la vida, yo chicos tengo un problema renal, un riñon funciona a medias y el otro ya no, esto debido a una serie de infecciones urinarias que llegado el momento subieron a los riñones, teniendo una pielonefritis crónica, pero claro está aquí no termina la cosa, también me detectaron una neumaturia, o fístula lo que no sabemos en donde se encuentra, por ese motivo me mandaron hacer un urotac con contraste yodado, de abdomen y pelvis, y una reconstrucción del árbol urinario, estoy tratando de hacer este estudio hace aproximadamente 3 meses asi como leen, porque se preguntarán uds., bien primero sin una prueba de alergia no se hace, ahora bien para reírse aquí esas pruebas se dejaron de hacer, 2 la doctora nefróloga no puso el nombre correcto del estudio, 3 cuando todo estaba ya listo y autorizado por mi obra social, la bomba de contraste no funcionaba, 4 tuve que rehacer el pedido de estudio para otro sitio, 5 la doctora vuelve a equivocarse y yo torpemente tampoco me di cuenta, 6 mi esposo en todo este lío le agarró una arritmia, 6 le dan sintrom para licuar la sangre, 7 le dieron tanto que por poco lo matan, por supuesto en todo este tiempo yo dejé de hacer lo mio para atender a mi esposo, 7 nuevamente con la nefróloga porque se había vencido el pedido de estudio, 8 nuevamente mi esposo tiene un episodio del cual no sabíamos si iba a salir de esto, está en tratamiento, y aún no sabemos bien que le sucedió, como yo debe hacerse estudios, no urotac pero si relacionados con su posible obstrucción en el intestino, y ahora que por fin podía hacerme el estudio yo presento un cuadro de stress y me broté totalmente, que pasa con esto no se puede realizar el estudio mientras dure mi prurito, por eso cuando leí sus comentarios sobretodo el de Debora dije caramba, que fuerza esta mujer, por eso te doy las gracias por compartirlo con nosotros que también de alguna manera sufrimos eso hace que deje de llorar y ver las cosas con otro lente asi digo yo, tendré que aprender que en la vida pasan este tipo de cosas, y lo que es necesario, primero conservar la calma, ser positivo y seguir adelante, cada tropiezo nos debe servir para enseñarnos que en la vida no todo es color de rosa, y que a cada uno nos toca vivir cosas difíciles, lo importante es no dejar que la tristeza ni la depresión se adueñan de nuestra vida, les mando un abrazo a todos uds. que como yo tenemos una dolencia pero a pesar de todo seguimos, porque la vida es linda amigo y disfrutemos el día a día, con todos nuestros seres queridos, amemos con intensidad todo lo que nos toca en la vida, aprendamos a querernos un poco más que muchos de nosotros no lo hacemos, asi también podremos amar más al prójimo, vamos gente que nos espera algo hermoso que aún no lo hemos vivido, besos y abrazos cariñosos para todos desde aquí mi país Argentina.-

Jose Vte. dijo...

Buenas tardes Ana,
muchas gracias por tu comentario y muchos ánimos y pronta recuperación a ti y tu esposo.
Un abrazo enorme

LanceloteDuLake dijo...

Ana, tal vez te sirva, en la clínica La sagrada Familia del barrio de Belgrano en CABA, no te piden pruebas de alergia.