Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

¿Qué significa la frase “vas a hacer vida normal” para los médicos?

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tenía este post en mente hace tiempo, pero por falta de tiempo fundamentalmente no lo había escrito. Ante todo, quiero empezar con la premisa que esto no es ningún tipo de ataque contra el sector sanitario. Los que me conocéis sabéis que soy admirador y creo profundamente en el excelente trabajo, profesionalidad y saber hacer de los que “visten batas blancas/verdes”. Este post más bien es una reflexión en voz alta, o quizá mejor, una pregunta lanzada a todos esos amigos sanitarios que se pasan por aquí, para que me resuelvan una duda existencial… ¿Qué es para los médicos eso de “vida normal”?.
Mi planteamiento parte de un análisis cuantitativo, que no cualitativo de los comentarios de la gente en este, mi humilde blog. Creo que sabéis que aparte de divagar sobre sanidad, está centrado en problemas renales, concretamente el título de “Mi vida con un catéter doble J” lo deja muy claro. Pues a partir de los comentarios de los portadores del mentado catéter doble J me surge la duda.
Resulta que si acudes a la bibliografía médica, un alto porcentaje de los que lo han/hemos llevado tienen/tenemos diferentes, llamémosle, síntomas asociados a portarlo: hematurias, dolores, cólicos, infecciones, nauseas, etc.
Si analizas los más de 3.000 comentarios del blog, de los que más de un 80% han sido o son portadores del catéter doble J, han sufrido o sufren habitualmente alguno de estos síntomas.

Si la bibliografía médica y los comentarios de la mayoría de los pacientes dicen que en mayor o menor medida el “cablecito es la mar de incómodo” por decirlo de manera fina, ¿por qué los médicos se empeñan en decir cuando te lo ponen “tranquilo, con él harás vida normal”?. Esto último no es una extrapolación, insisto, sólo hay que leer los comentarios del blog, como he dicho más de 3.000 y es generalizado que a casi todos se les han dicho lo de “vida normal”.
Yo siempre cuento una anécdota mía con un conocido urólogo de Valencia, hoy en día amiguete mío, que me trató y me colocó un catéter doble J por uno de mis problemas… por supuesto, me dijo que “haría vida normal”. Por no extenderme mucho en la historia, simplemente diré que al cabo del tiempo, y por desgracia, él sufrió de cálculos renales y tuvo que ser portador de un catéter doble J. Me llamó y me dijo “José, te quedabas corto con lo que decías, esto es infernal… no diré nunca más lo de hacer vida normal”.
A partir de esto te entran las dudas de cuál es el motivo de decir “vida normal”, si es porque no hacen mucho caso a la bibliografía, si es porque consideran esos síntomas leves, si es porque no lo han sufrido en sus carnes, si es por animar al paciente, si es una “mentira piadosa”… Realmente no sé el motivo, si me lo decís, saldría de dudas.
La Real Academia Española de la Lengua nos da las siguientes acepciones del término “normal”:
 
La primera dice “Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural”, es obvio que nuestro cuerpo con esos síntomas no se halla en su estado natural. Además que algo normal es lo que es estadísticamente habitual y encontrarse mal, no lo es.
 
Todo lo que comento relativo al catéter doble J, creo que es extensivo a otras patologías y valoraciones médicas, por eso se agranda mi duda de que significa “vida normal” o cuál es el motivo de utilizarlo así a la ligera (permitidme la expresión).

Sobre esto, el otro día leí un post muy interesante aplicado a la psiquiatría, pero extensible a otras especialidades médicas, como sus propios autores dicen que se titula “Palabras que tu psiquiatra aprendió a abandonar (I): VERDAD” de los doctores Olga Bautista Garrido y J. Camilo Vázquez Caubet de su blog Anabis. Copio un párrafo literal:
El motivo es que existen una serie de términos de uso cotidiano que no tienen mucha utilidad en consulta. Son palabras que pueden resultar engañosas y contraproducentes para quien las emplea, o incluso para el clínico que se deja atrapar por ellas sin darse cuenta”.

¿Será este el motivo? Que hay palabras que mejor no decir en consulta y ¿mejor una mentirijilla para animar al paciente?.
Realmente aquí me planteo ¿qué es mejor que me digan? 1) vas a estar tres meses jo#### (con perdón) pero es por tu bien y después estarás como nuevo o que me digan 2) estos tres meses vas a hacer vida normal y que al rato piense “esta/e Dra./Dr. que mentira más gorda me ha dicho” (por decirlo suave).
 
Por favor! sacadme de mis dudas ;)