Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Una App. para diagnosticar problemas urológicos y sexuales

domingo, 23 de noviembre de 2014

Hoy volvemos a tener un invitado de lujo en el blog, el Dr. Eduard García Cruz, licenciado en medicina y especialista en urología en el Hospital Clínic de Barcelona, y responsable del Área de Men´s Health de Barnaclinic. Autor de más de 30 publicaciones científicas y más de 100 presentaciones a congresos. Sus áreas de interés son básicamente: disfunción eréctil, déficit de testosterona, hiperplasia de próstata, cirugía de pene, cáncer de próstata y trasplante de riñón entre otras.

 El Dr. García Cruz junto con otros colaboradores profesionales ha lanzado una aplicación para móviles cuyo título es “Men’s Sexual Medicine” (aparece también como “Urología” o “Urología y Salud del Hombre” en las tiendas de Apps) y es la primer aplicación para móviles que permite al usuario autoevaluar sus problemas urológicos y fundamentalmente sexuales en el caso de que le de reparo acudir a la consulta del especialista. No obstante, me permito recordar que lo de acudir al profesional se debería de hacer, independientemente de la excelente calidad de la aplicación.

La app. es totalmente gratuita para los usuarios/pacientes, habiendo una versión PRO que tiene un pequeño coste, pero que está indicada para médicos y profesionales, ya que, en palabras del Dr. García Cruz “se incluyen dos temas que bajo nuestro punto de vista eran demasiado técnicos y específicos, como son el déficit de testosterona y la incurvación de pene, para la versión de pacientes”.


Sin más, que nos explique el propio Dr. el motivo y la finalidad de crear esta genial app

Desde hace unos 10 años me dedico a la medicina sexual y he llegado a dos conclusiones: a los hombres no les gusta ir al médico a decirle que tienen problemas en el pene, y a la mayoría de médicos no les gusta que sus pacientes les hablen de problemas de la esfera sexual.

Y es una pena, porque tenemos tratamientos magníficos que permitirían mejorar la vida sexual de gran cantidad de personas y, por otro lado, los problemas sexuales (especialmente la disfunción eréctil), son predictores muy eficaces de los problemas de salud más preocupantes en las sociedades del primer mundo (hipertensión, diabetes, colesterol, problemas cardiacos, etc…), que a los médicos tanto nos preocupa encontrar.

Viendo el panorama, podríamos pensar que el sexo es algo menos interesante y que preocupa menos de lo podría parecer, hasta que te fijas en las estadísticas: la mayoría de pacientes con problemas sexuales busca información en internet y los fármacos más falsificados del mundo son los que mejoran la erección. Valga como ejemplo que “viagra” genera en Google 114.000.000 resultados, algo más que “Cristiano Ronaldo” 110.000.000 y francamente más que “Rajoy” 33.400.000 (datos de 18 de Noviembre de 2014, 23:59h).

Por lo tanto, si aceptamos que el sexo sí es interesante y los hombres sí quieren una solución, tenemos que pensar en maneras alternativas de ofrecer la información. Y así es como nació la idea de crear una app con información de calidad: hemos intentado que la información sea útil y rigurosa, y se adapte lo más posible a las características de cada persona. Para ello hemos tenido la suerte de contar con lo mejor de lo mejor de la Urología y Medicina Sexual en Europa: Dr Javier Romero, Hospital 12 de Octubre de Madrid; Dr Nuno Tomada, Hospital de Sao Joao de Porto; Dr Giulio Garaffa, University College London Hospitals, Dr Ege Can Serefoglu, Bagciglar Training and Research Hospital de Istambul; Dr Markus Margreiter, Universidad de Viena y Dr Maarten Albersen, Universidad de Leuven.

La app (Men´s Sexual Medicine) no pretende de ninguna manera substituir la visita con el médico: muy al contrario, pretender ser el primer paso hacia conseguir ayuda profesional y la normalización de los problemas en la esfera sexual.

Para finalizar os pongo los enlaces para descargar la aplicación

-          Google Play (versión Android)
-          iTunes Store (versión Apple)

y agradecer enormemente al Dr. García Cruz de manera directa y a sus colaboradores de manera indirecta que hayan tenido a bien pasarse por aquí. Decirles también que nos encantaría que volvieran para comentar más temas de interés… 

¿Por qué lo llaman ecografía 4D cuando quieren decir te cobro por tus emociones ?

martes, 18 de noviembre de 2014

Últimamente han proliferado mucho los anuncios de las ecografías en 4D (abreviatura de 4 dimensiones) y aunque su uso más común, es en ginecología y obstetricia (concretamente para ver el bebé durante el embarazo), también se utilizan para otros exámenes, por ejemplo urológicos.
Realmente escribo este post porque ya en mi twitter he comentado en varias ocasiones que se está empleando mal el término ecografía en 4D, por no decir, que las ecografías en 4D no existen como tales. Por lo menos, como claramente diferenciadas (físicamente hablando) de las 3D.
Para llegar a esta conclusión, hay que partir de cuáles son las dimensiones del espacio. Eso que nos enseñaban en el cole y el instituto de los ejes X, Y y Z. En palabras burdas, el ancho, profundo y alto. No hay objeto real que tenga ni menos, ni más de 3 dimensiones (a priori).
 

Por lo tanto, la ecografía realista sería la que permite ver en 3D, esto es, de manera volumétrica.
 
Hasta hace unos años, la tecnología no permitía observar en 3D a través del ecógrafo, con lo que se utilizaban ecografías en 2D (dos dimensiones o bidimensionales), que eran, o mejor dicho son, (porque siguen utilizándose) una plasmación en plano de lo que realmente es tridimensional/volumétrico. Es decir, una representación gráfica en dos ejes (X e Y) de lo que realmente tiene tres ejes (los mentados X, Y e Z). Las ecografías en 2D siguen siendo las que se realizan normalmente en la clínica u hospital para realizar un diagnóstico común y se caracterizan porque las imágenes son planas, no tienen profundidad.
Con la evolución tecnológica, desde finales de los años 80 y principios de los 90, se desarrollaron ecógrafos y software de tratamiento de imágenes que permitían captar las imágenes en sus tres dimensiones y empezaron a utilizarse las ecografías en 3D. La ecografía en 3D se basa en el mismo principio básico de los ultrasonidos, incorporando también la medida del volumen frente a la ecografía realizada en dos planos.
Es obvio, que lo que comento aquí arriba es fundamentalmente aplicable a la pantalla del ecógrafo/ordenador, porque si ya es difícil hacer la renderización en 3 dimensiones en la pantalla, más difícil es plasmarla en papel cuando se imprimen las “fotos”. Realmente hay que tener “un poco de imaginación” para ver las tres dimensiones, sobre todo en una hoja, que por definición, es de dos dimensiones.
Hasta aquí lo que es relativo al espacio Euclídeo, que por no meterme en temas complejos de física, sería lo que es representable de manera tridimensional, que es tal como vemos nosotros las cosas. Entonces ¿Cuál es la 4D (cuarta dimensión)?. Habría dos respuestas posibles a esta pregunta:
-        Que la cuarta dimensión sea el tiempo (t), cosa ampliamente explicada en física en la Teoría de la Relatividad de Einstein. Admitiríamos pulpo si en las ecografías 2D y 3D no se hubiera usado nunca el componente temporal, pero no es así. En la mayor parte de las ecografías 3D y muchas de las 2D se usa el tiempo. De hecho graban secuencias incluso a modo de video, con lo que clarísimamente interviene el tiempo.
-       Que la cuarta dimensión sea una “nueva” dimensión espacial en el mundo de las n-dimensiones. Esta es una teoría matemática basada en la representación de figuras que van más allá de las tres dimensiones volumétricas como el teseracto o hipercubo (en la figura). A día de hoy, es totalmente imposible asemejar una figura humana a estas figuras. Es un poco difícil de explicar en palabras, pero queda descartado que la 4D de los ecógrafos sea esto. 
 
 
La conclusión está clara, no está correctamente utilizado el concepto 4D cuando hablamos de las ecografías, ya que sólo podría referirse al añadido temporal y ese ya se aplicaba en las 2D y 3D.
No obstante, podemos hacer una serie de apreciaciones adicionales para los más puristas:
-       Para los que dicen que las ecografías en 2D no tienen o tenían el componente temporal, simplemente hay que decir que se muestran en un monitor en tiempo real, aunque la imagen será borrosa si el feto (en caso de ser ginecológica) se está moviendo. Por eso, el doctor puede realizar varios intentos antes de captar una imagen adecuada para poder imprimir, con lo que hay t (tiempo) claramente. Que en un monitor se vean las imágenes planas y en blanco y negro, y en la ecografía impresa en papel evidentemente también se vean imágenes fijas, planas y en blanco y negro, no significa que no tengan componente temporal como he dicho.
-       Muchas veces se asocia 4D con ecografías de mayor resolución o calidad, debido a la evolución tecnológica. ¿Por qué no la llaman simplemente “evolucionada”, “mejorada”, “de mayor calidad”? en lugar de utilizar una terminología (4D) que lleva claramente a confusión.
-        Si como muchos dicen, las ecografías en cuatro dimensiones, son un vídeo de la ecografía, es decir, una ecografía en 3D pero grabada y vista a tiempo real. ¿Por qué no lo llaman vídeo de ecografía en 3D?.
-       Los servicios médicos que dicen que la ecografía 4D tiene más volúmenes por segundo que la 3D (suelen hablar a partir de 40) vuelven a mezclar el concepto de video con el de ecografía, pero eso no las hace 4D, simplemente hace que los movimientos se observen menos pausados y más reales, como si viéramos una peli… pero no es 4D!!!
Como curiosidad, ahora con las nuevas impresoras 3D, han aparecido empresas que venden replicas impresas de tu feto en 3D a partir de tu ecografía. Por cierto vuelve a ser una incongruencia porque imprimen en 3D a partir de un 4D… mmmm
 
Está claro que los últimos avances en radiodiagnóstico son y serán muy importantes para todos. Pero aunque no tanto, también es importante llamarlos de manera correcta o cuanto menos no inducir a falsas expectativas o interpretaciones.

¿Qué significa la frase “vas a hacer vida normal” para los médicos?

domingo, 9 de noviembre de 2014

Tenía este post en mente hace tiempo, pero por falta de tiempo fundamentalmente no lo había escrito. Ante todo, quiero empezar con la premisa que esto no es ningún tipo de ataque contra el sector sanitario. Los que me conocéis sabéis que soy admirador y creo profundamente en el excelente trabajo, profesionalidad y saber hacer de los que “visten batas blancas/verdes”. Este post más bien es una reflexión en voz alta, o quizá mejor, una pregunta lanzada a todos esos amigos sanitarios que se pasan por aquí, para que me resuelvan una duda existencial… ¿Qué es para los médicos eso de “vida normal”?.
Mi planteamiento parte de un análisis cuantitativo, que no cualitativo de los comentarios de la gente en este, mi humilde blog. Creo que sabéis que aparte de divagar sobre sanidad, está centrado en problemas renales, concretamente el título de “Mi vida con un catéter doble J” lo deja muy claro. Pues a partir de los comentarios de los portadores del mentado catéter doble J me surge la duda.
Resulta que si acudes a la bibliografía médica, un alto porcentaje de los que lo han/hemos llevado tienen/tenemos diferentes, llamémosle, síntomas asociados a portarlo: hematurias, dolores, cólicos, infecciones, nauseas, etc.
Si analizas los más de 3.000 comentarios del blog, de los que más de un 80% han sido o son portadores del catéter doble J, han sufrido o sufren habitualmente alguno de estos síntomas.

Si la bibliografía médica y los comentarios de la mayoría de los pacientes dicen que en mayor o menor medida el “cablecito es la mar de incómodo” por decirlo de manera fina, ¿por qué los médicos se empeñan en decir cuando te lo ponen “tranquilo, con él harás vida normal”?. Esto último no es una extrapolación, insisto, sólo hay que leer los comentarios del blog, como he dicho más de 3.000 y es generalizado que a casi todos se les han dicho lo de “vida normal”.
Yo siempre cuento una anécdota mía con un conocido urólogo de Valencia, hoy en día amiguete mío, que me trató y me colocó un catéter doble J por uno de mis problemas… por supuesto, me dijo que “haría vida normal”. Por no extenderme mucho en la historia, simplemente diré que al cabo del tiempo, y por desgracia, él sufrió de cálculos renales y tuvo que ser portador de un catéter doble J. Me llamó y me dijo “José, te quedabas corto con lo que decías, esto es infernal… no diré nunca más lo de hacer vida normal”.
A partir de esto te entran las dudas de cuál es el motivo de decir “vida normal”, si es porque no hacen mucho caso a la bibliografía, si es porque consideran esos síntomas leves, si es porque no lo han sufrido en sus carnes, si es por animar al paciente, si es una “mentira piadosa”… Realmente no sé el motivo, si me lo decís, saldría de dudas.
La Real Academia Española de la Lengua nos da las siguientes acepciones del término “normal”:
 
La primera dice “Dicho de una cosa: Que se halla en su estado natural”, es obvio que nuestro cuerpo con esos síntomas no se halla en su estado natural. Además que algo normal es lo que es estadísticamente habitual y encontrarse mal, no lo es.
 
Todo lo que comento relativo al catéter doble J, creo que es extensivo a otras patologías y valoraciones médicas, por eso se agranda mi duda de que significa “vida normal” o cuál es el motivo de utilizarlo así a la ligera (permitidme la expresión).

Sobre esto, el otro día leí un post muy interesante aplicado a la psiquiatría, pero extensible a otras especialidades médicas, como sus propios autores dicen que se titula “Palabras que tu psiquiatra aprendió a abandonar (I): VERDAD” de los doctores Olga Bautista Garrido y J. Camilo Vázquez Caubet de su blog Anabis. Copio un párrafo literal:
El motivo es que existen una serie de términos de uso cotidiano que no tienen mucha utilidad en consulta. Son palabras que pueden resultar engañosas y contraproducentes para quien las emplea, o incluso para el clínico que se deja atrapar por ellas sin darse cuenta”.

¿Será este el motivo? Que hay palabras que mejor no decir en consulta y ¿mejor una mentirijilla para animar al paciente?.
Realmente aquí me planteo ¿qué es mejor que me digan? 1) vas a estar tres meses jo#### (con perdón) pero es por tu bien y después estarás como nuevo o que me digan 2) estos tres meses vas a hacer vida normal y que al rato piense “esta/e Dra./Dr. que mentira más gorda me ha dicho” (por decirlo suave).
 
Por favor! sacadme de mis dudas ;)