Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Historia de una amiga con cálculos recurrentes y cistinuria

jueves, 30 de octubre de 2014


Hoy os voy a postear la historia de Rosa, una amiga que desde jovencita sufre de cálculos renales y nos ha enviado la historia por si puede ayudar a alguien...

Intentaré ser fiel a la cronología exacta, aunque creo que será del todo imposible por mi mala memoria y porque son tantísimos episodios que no los ubico bien en el tiempo. Mi historia con los cálculos empieza con 14 años, quizás antes, en unas vacaciones en las que mis padres habían bajado a la playa y mi hermano y yo nos quedamos un rato más durmiendo en el hotel. Recuerdo que me desperté con un terrible dolor y a mi hermano muy asustado. También recuerdo que grité mucho y mi hermano fue a buscar a mis padres a la playa. Me llevaron al hospital y lo único que recuerdo es que descartaron una apendicitis. Ya de vuelta de vacaciones, tras más pruebas, me vieron unas arenillas que poco a poco fui expulsando con la orina. Así empezaba mi larga historia.
Durante unos años, fue el riñón derecho donde me salían todos los cálculos. Unos cálculos pequeños que alguna vez obstruían el uréter. Me parece que sólo he llevado dos veces una sonda de nefrostomía. No lo recuerdo como algo traumático porque hacía vida totalmente normal y fue una edad (antes de los 18) en la que lejos de verlo como algo antiestético casi nos hacía gracia que llevara mí propia orina en una bolsa agarrada a la pierna. Mi madre me ponía un refuerzo en la espalda y hasta salía de fiesta. Con la nefrostomía no hubo ningún dolor y las retiraron después de la litotricia de rigor. Recuerdo algunos cólicos muy dolorosos hasta hace 4 años. Uno en el que hasta pregunté a mi madre si era posible que me estuviese muriendo de dolor. Otro en el que la chica que nos limpiaba en el piso de estudiantes me bajó al médico en el coche y gritaba que me quería morir. El día que hice la prueba de acceso a la universidad, una ambulancia me tuvo que llevar al hospital más cercano. Más y más dolores que han acabado en litotricias fuera de mi comunidad. Esto se ha venido sucediendo hasta los veintisiete años que tuve una piedra de 3 centímetros en el riñón izquierdo. Esa piedra no me dio ningún problema porque era muy grande para moverse. Me pusieron un catéter doble j hasta la operación. Me río yo del “es como si no llevases nada”. Fue horrible, los meses que lo tuve puesto era como si no tuviese energía, no me apetecía ni comer. La operación por laparoscopia fue genial y me quitaron la piedra y una estrechez que tenía en el uréter a la salida del riñón. Desde entonces, he expulsado varias piedras sin cólico alguno. Hace un par de meses, en una revisión, me vieron una piedra de 2 centímetros que estoy pendiente de operación.
Tengo cistinuria, una enfermedad hereditaria. Hace poco me pregunté a mí misma si era justo tener un hijo y pasarle esta enfermedad. Mi respuesta fue que no sé bien si es justo o no, sólo sé que pese a los médicos que he visitado, pese a los fortísimos dolores y pese a las hospitalizaciones, mi vida ha sido y es maravillosa. Ahora tengo 31 años.
Me he dejado muchísimos episodios, espero que mi testimonio sirva a alguien.
Un abrazo.
 
Gracias Rosa y espero estés perfectamente...

La dieta y su influencia en la formación de cálculos renales por el Dr. Álvaro Molina Ordás (nefrólogo)

jueves, 23 de octubre de 2014

Hoy tenemos un invitado de lujo en el blog, el Dr. Álvaro Molina Ordás (@alv_ords), especialista en nefrología que nos habla sobre...

La dieta y su influencia en la formación de cálculos renales

 La formación de  litiasis renal es una situación frecuente en muchas personas. De hecho, algunas estadísticas señalan que al menos el 10% de la población mundial tendrá a lo largo de su vida algún cálculo renal! con lo que no estamos hablando en absoluto de una situación rara.

En muchas ocasiones se tratará de un único episodio aislado que podrá producir o no clínica (cólico renal), pero en otros casos la formación de piedras será reiterativa y reincidente. Es en estos últimos supuestos cuando será obligado la realización de un estudio para examinar si hay alguna situación que esté favoreciendo su producción, es lo que se denomina estudio metabólico de litiasis y de lo que hablaremos a continuación.

 Tipos de litiasis

 Antes de comentar en que consiste un estudio metabólico de litiasis, señalaremos los tipos de cálculos que podemos encontrarnos según su composición química. Así, pueden ser de:

-    oxalato cálcico, que son los más frecuentes
-    fosfato cálcico
-    estruvita
-    ácido úrico
-    cristina
-    mixtos

Muchas veces, si se recupera la piedra que ha provocado un cólico renal, se puede analizar su composición química, lo cual puede orientarnos hacia donde puede existir una alteración metabólica que favorezca su formación.

 El estudio metabólico de litiasis

 Una vez comentados los tipos de cálculos, hablaremos de las pruebas que se realizan en el estudio metabólico para descubrir posibles causas que justifiquen su formación. Así, se efectúan:

-    medición de la eliminación de calcio en orina durante 24 horas, valor que si está elevado puede justificar la presencia de litiasis. Esta situación es lo que se denomina hipercalciuria, y en ocasiones puede traducir la existencia de un trastorno a otro nivel, como por ejemplo en las glándulas paratiroides, por lo que un valor elevado nos obligará frecuentemente a realizar más pruebas

-    cálculo de la eliminación en orina de 24 horas de ácido úrico, donde un valor elevado igualmente favorecerá la formación de cálculos de esta sustancia, denominándose esta situación, hiperuricosuria

-    medición de la eliminación en la orina de 24 horas de oxalato. Al igual que en los casos anteriores un valor muy elevado será un factor de riesgo para la formación de cálculos de oxalato cálcico, siendo esta situación hiperoxaluria

-    por último, unos niveles bajos de citrato en la orina de 24 horas favorecen la formación de cálculos, ya que esta sustancia es un inhibidor de la formación de litiasis, siendo este caso hipocitraturia

El papel de la dieta

 Ya hemos visto las diferentes alteraciones que se pueden obtener en un estudio metabólico. Ahora  la pregunta sería: ¿se puede hacer algo para modificar esta situación mediante cambio en los hábitos dietéticos y así poder prevenir en un futuro la formación de litiasis? Lo veremos a continuación:

-    en el caso de hiperuricosuria se recomienda la realización de una dieta pobre en purinas. Para ello será fundamental evitar el consumo de bebidas alcohólicas, especialmente si son de alta graduación, carnes rojas, productos de caza, vísceras animales  y mariscos

-    si el estudio muestra la presencia de hiperoxaluria, habrá que reducir en este caso el consumo de algunos vegetales ricos en esta sustancia, entre los que se encuentran: espinacas, remolachas, rábanos, perejil, ruibarbo, y moderar el consumo de té, chocolate, nueces y café. En el caso de las verduras puede ser útil su cocción a la hora de la elaboración, ya que gran cantidad de oxalato es transferida al agua donde se cocina.

-    si detectamos la presencia de hipercalciuria, en general no se recomienda restringir la toma de calcio, ya que en estos casos no se ha visto ningún beneficio a la hora de prevenir la formación de litiasis renales y, por contra se pueden producir problemas de osteoporosis y osteopenia por insuficiente calcificación de los huesos

-    en el caso de una hipocitraturia y litiasis de repetición, puede ser útil la ingesta de citrato potasio siempre prescrito por un médico y con una pauta clara de dosificación

-    otra sustancia que se ha visto que favorece la formación de cálculos de oxalato es la vitamina C tomada en dosis elevadas, por lo que en estos casos se recomendará moderar el consumo de esta vitamina

-    por último, una ingesta excesiva de sodio (sal) y baja de potasio se ha visto que produce un riesgo elevado de formación de litiasis renal, de ahí que se recomiende en general en estos casos tomar poca sal y, por el contrario, aumentar el consumo de frutas y verduras ricas en potasio, como por ejemplo: plátanos, kiwis, uvas, melón, melocotones.. .

En todos los casos y como medida general más efectiva, es muy recomendable beber abundante líquido todos los días, y especialmente en aquellas situaciones de fuerte sudoración, como calor extremo y humedad, para ayudar a arrastrar las pequeñas litiasis que puedan formarse y evitar la formación de grandes cálculos que inevitablemente producirán cólicos renales al moverse.    

Muchas gracias al Dr. Molina por haberse pasado por aquí.