Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Cálculos de las vías urinarias según su localización

sábado, 29 de junio de 2013


¿ Qué es la "calle litiásica"?

Consiste en la acumulación de fragmentos de cálculos renales en el uréter, normalmente de pequeño tamaño unos tras otros formando una "calle". Suele producirse después de la fragmentación de un cálculo de mayor tamaño, normalmente después de lititricia extracorpórea, considerándose una complicación, aunque rara de su aplicación.

Su manejo es expectante, sintomático, o en algunos casos se recurre a un tratamiento adicional a la litotricia extracorpórea. Ocasionalmente también es necesario en presencia de obstrucción o dolor acentuado, la realización de nefrostomía percutánea, con el fin de obtener un drenaje alto de la vía urinaria.
 
Para prevenirla, en ocasiones se necesita la asistencia de un catéter ureteral (doble J) para evitar la calle de arena de cálculos que obstruyan al ureter, que se coloca previo a la litotricia.





Vídeo en francés de colocación de doble J a un varón vía cistoscopia


Los pacientes somos ante todo personas... ¿los médicos lo tienen claro?

viernes, 21 de junio de 2013

Escribo este post a raíz de un comentario que ha escrito una amiga del blog (Eva) que está sufriendo el llevar catéter doble J.
Antes de comentar y decir lo que pienso, copio lo que ha escrito ella:

Buenas...hoy ha sido uno de los peores días que he pasado en relación al cateter doble jota. Estaba preparada para su extracción, pero me ha entrado un ataque de nervios... me han atendido dos medicos muy bordes... no dejaba de llorar, hasta que cuando estaba a punto de introducir el citoscopio, me he quedado inconsciente y me quede con los ojos en blanco. No me hicieron nada, el médico se retiró diciendo que él no iba a trabajar así, y que ahí me quedaba... que me fuera para mi casa con el cateter puesto, y se acabó. Llorando que estaba desconsoladamente, y solo he recibido "malos tratos" en lugar de un poco compasión. Ni siquiera fueron capaces de limpiarme el topionic que me habian puesto, se limitó a irse sin decir ni adios ni nada.
Después de 6 meses que ya llevo con esto...ahora me harán esperar más para hacermelo bajo sedación profunda, ya que es imposible tratarme de esta manera...
No sé qué hacer... si denunciar por las maneras..o qué? Me he sentido humillada..escuchando comentarios tales como: "una niña de 12 años lo aguanta"..., "verguenza te debería dar con la edad que tienes ponerte así"...
Un día...desastroso..
Eva.

 
Primero que nada, decir a todo el mundo, que por mi experiencia y por lo que han contado otros amigos en el blog, la extracción del catéter doble jota es lo más llevadero del proceso, incluso si se hace por el medio "más agrasivo" (y permítaseme la expresión) que es con simple anestesia local vía cistoscopio. Aunque es cierto que en muchos otros casos, se realiza con sedación o incluso con anestesia general, según valoración del facultativo, que al final es el que sabe de esto.
 
Después de haber llevado un catéter doble jota durante 6 meses y con los síntomas que todos los que lo hemos llevado conocemos y sobre todo después del proceso de colocación, que en el mejor de los casos digamos que es "molesto" si te lo realizan con cistoscopia, o dolorosísimo si to lo hacen vía nefrostomía "en vivo", como por ejemplo yo tuve la desgracia de sufrir, ..., se puede pensar que lo que a Eva le pasó fue un "ataque de pánico" injustificado, porque ya había pasado lo peor,... pero eso no justifica determinados comportamientos o frases de un profesional de la medicina hacia un paciente y se me vienen a la cabeza unas cuantas reflexiones sin orden ni concierto...
 
 
1) En mi opinión una de las premisas de la medicina es que los enfermos no tengamos dolor y ante la mínima duda hay que "facilitar" al paciente todo lo necesario para que no lo sufra.
2) Sigo pensando que por suerte y es algo que me alegra, porque no le deseo mal a nadie, muchos médicos no han sufrido ciertas intervenciones que ellos practican y no es lo mismo lo que puedan saber que sufre el paciente y lo que realmente sufre. De hecho muchos profesionales sanitarios reconocen cuando les ha ocurrido, que intervenciones del riñón, nefrostomías, cistoscopias, cólicos, etc. son insufribles... 
3) Cuando daño ha hecho House... Si ya algunos eran prepotentes, ... después de verlo aún más...
4) La Constitución Española dice en su Artículo 15: "Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a torturas ni a penas o tratos inhumanos o degradantes [...]" y en su Artículo 43 dice "Se reconoce el derecho a la protección de la salud".
5) El Alto Comisionado de la O.N.U. habla claramente del Derecho a la Salud y la minimización del dolor. (para quién quiera leerselo entero pulsar aquí).
6) El cariño en el trato, la correcta psicología y las buenas formas son una "medicina adicional" que funciona y está el mundo de la sanidad lleno de ejemplos. Lo contrario, lo único que hace es asustar, amendrentar, apocopar al paciente, con el consiguiente aumento de su inseguridad y por lo tanto del "dolor".
7) Los médicos no son dioses, son personas con una alta preparación profesional y más en nuestro país, pero no están por encima de los pacientes y menos cuando les pierden las formas. Toda persona merece un correcto trato por mucho título que tenga el que nos atiende. De hecho puede que algunos pacientes tengamos varios títulos universitarios y no voy a entrar en debatir temas de dificultad... Esto me recuerda un famoso profesor de Ing. de Caminos que decía en clase de Estructuras: "Dios es Dios porque no pudo ser Ing. de Caminos"..., pues creo que en medicina algunos creen el equivalente.
8) Dijo Buda "El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional" y Thomas Jefferson "El arte de la vida es el arte de evitar el dolor".
9) El Juramento Hipocrático dice en una parte "[...] en provecho de los enfermos y apartaré de ellos todo daño [...]".
10) 10 es la nota que merecen los médicos que antes que médicos son personas...
 
 
Para terminar decir que los pacientes somos ante todo personas.
 
Tengo muchos amigos médicos y he de decirte Eva que por suerte lo que te ha pasado es la excepción... Te deseo que te recuperes cuanto antes y te sea lo menos doloroso y traumático posible.

Presentación sobre sondaje vesical del programa formativo de la especialidad de medicina familiar y comunitaria


Otra vez piedras en el riñón izquierdo

Me han hecho las pruebas que me repiten cada seis meses para ver como van mis riñones. Básicamente han consistido en un TAC abdominal con contraste y un análisis de sangre y orina.
Los análisis han salido para enmarcar... la verdad es que no tengo (por suerte) de nada, por lo menos que se refleje en los resultados de los mismo.
En el TAC ha aparecido lo de siempre, es decir una duplicidad en el sistema izquierdo, pero aparentemente el riñón funciona bien y evacúa el contraste sin problemas. La única novedad es que ha aparecido una piedra de 4 mm. en el riñón izquierdo. que no tenía anteriormente. Me han dicho que me tome de nuevo acalka para ayudar a disolverla y que si "sale", sea "pezqueñina" y no moleste mucho. Ahora mismo no me produce ninguna molestia. El problema es que intentara salir y me provocara un cólico... que ya se sabe lo doloroso que es.
Por lo demás tengo mis molestias más o menos habituales en el costado izquierdo, pero no es nada que no pueda sobrellevar... los problemas más fuertes son los de la cefalea por el maldito quiste retrocerebeloso.
 

Otra presentación sobre el sondaje vesical


 

¿Qué es la talla vesical o cistostomía?

Debido a un comentario del amigo MG, he buscado información relativa a la talla vesical o cistostomía suprapúbica


Técnica que consiste en derivar la orina contenida en la vejiga hacia el exterior, cuando no es posible o no deseable la cateterización uretral. La forma más sencilla de realizarla es por vía percutánea, dejando la cirugía abierta para cuando esta vía no es posible. El objetivo es hacer desaparecer la retención de orina. Los posibles problemas que puede provocar dicha técnica son la perforación involuntaria de un asa intestinal, hemorragias, infeccion de la herida quirúrgica, dehiscencia o separación de la sutura -que puede requerir reintervención-, defectos estéticos, neuralgias, hiper o hipoestesias, y otros problemas relacionados con cualquier acto quirúrgico.
 
Por partes:
 
¿QUÉ ES?
Este procedimiento consiste en colocar un catéter en la vejiga, a través de la pared del abdomen, para drenar la orina directamente hacia el exterior.
 
¿POR QUÉ ESTE PROCEDIMIENTO?
Su vejiga no se vacía correctamente. Es necesario permitir que la orina salga al exterior para aliviarle, antes de efectuar si fuera necesario, un tratamiento de la causa que desencadenó el bloqueo urinario.
 
¿EXISTEN OTRAS FORMAS DE TRATAMIENTO?
La orina puede también ser evacuada mediante una sonda colocada en la vejiga por el canal de la uretra. Su urólogo le explicará porqué eligió colocar un drenaje suprapúbico o cistostomía.
 
POSOPERATORIO USUAL Y RIESGOS
Por lo general, un catéter suprapúbico se tolera muy bien. Puede presentarse una hemorragia pasajera en la orina.
La sonda puede provocar a veces una irritación de la pared de la vejiga, lo que puede traducirse en ganas de orinar o dolores de la vejiga y a veces emisión de orina por la uretra; los medicamentos pueden aliviar estos síntomas, pero a veces sólo en forma parcial. Es necesario efectuar cuidados locales regulares a nivel del punto de entrada de la sonda en la piel.
Pueden presentarse complicaciones en este procedimiento:
  • Herida de un órgano situado en el abdomen (intestino, arteria o vena) o hematoma del músculo al introducir el catéter. Si esto llegara a producirse, puede ser necesaria una intervención quirúrgica,
  • Obstrucción del catéter debido a una hemorragia en la orina o torsión del tubo,
  • Pérdida del catéter, arrancado accidentalmente, o
  • Infección urinaria o de los órganos sexuales en el hombre.
Para disminuir los riesgos de complicaciones, es necesario beber abundantemente, efectuar cuidados locales regulares y evitar que el catéter se doble.

Adjunto documento
 


Adjunto también documento del Hospital Gregorio Marañon
 

 
Referencias:


 

Alimentación para enfermos renales (Corporación Médica Monte Sinaí)

martes, 18 de junio de 2013

Nuestra amiga Alicia nos remite enlace del vídeo.
Muchas gracias


¿Qué es una flujometría miccional?

sábado, 15 de junio de 2013

Gracias a un comentario de una amigo del blog llamado MG, me di cuenta que no se había comentado lo de la flujometría, que es una prueba que a muchos de nosotros nos han hecho... pues dicho y hecho...

La Flujometría o uroflujometría (por no confundirla con la flujometría respiratoria) es la representación gráfica de la micción, que permite obtener un registro de la cantidad de orina evacuada por unidad de tiempo (ml/ s). Su valor radica en la identificación de las disfunciones del vaciado vesical.
            
Este estudio se realiza haciendo orinar al enfermo en un flujómetro el cual posee un trasductor que transforma el fenómeno de la caída o peso de la orina en una señal eléctrica, para posteriormente procesarse. Se obtiene una gráfica que se imprime en papel y, dependiendo del equipo, puede quedar archivada.


 
 
Es importante que la micción durante esta exploración sea comparable a la que el enfermo realiza habitualmente.
Los parámetros más importantes en la valoración de la flujometría son:
  • Volumen miccional o de vaciado (en ml).
  • Flujo miccional máximo (en ml/sg).
  • Flujo miccional medio (en ml/sg).
  • Tiempo de micción (en sg).
 
 
 
El volumen miccional es importante, ya que se debe encontrar entre ciertos márgenes. Se considera la flujometría como técnicamente valorable, cuando se elimina un volumen entre 150 y 400 ml. Valores por debajo de 150 ml o superiores a 500 ml, no permitirían una buena valoración. Sin embargo, hay pacientes con determinadas patologías que orinan habitualmente por debajo de ese volumen. En estos casos, deberemos apoyarnos en otros datos clínicos y en la determinación seriada de esta exploración.
El flujo máximo (Qmax), es el parámetro más estudiado desde el punto de vista clínico y consiste en la determinación del punto máximo que alcanza el flujo miccional en ml/sg.
Otro parámetro proporcionado por la flujometría es el flujo medio (Qmed), que se obtiene de dividir el volumen miccional por el tiempo utilizado en su evacuación (tiempo de flujo).
El flujo medio además de ser una relación entre dos parámetros (tiempo de flujo y volumen miccional), presenta una alta correlación con el flujo máximo por lo que no aporta más información que el flujo máximo.
 
La curva de flujo habitualmente no es regular por lo que el análisis es complejo.
          
 

INTERPRETACIÓN DE LA FLUJOMETRÍA UTILIZACIÓN DE NOMOGRAMAS
 Una forma práctica de interpretar el flujo máximo es la valoración mediante nomogramas. Estas gráficas relacionan el volumen con el flujo miccional. En función de la edad y el sexo, diferentes autores han desarrollado distintos modelos.
Existe múltiples nomogramas para la interpretación del flujo máximo para los varones adultos, mujeres adultas y niños de ambos sexos en función de las edades. Nosotros utilizamos respectivamente los Nomogramas de Siroky, Haylen y Gutiérrez Segura.
Cualquier nomograma puede ser útil siempre que alguien controle la realización técnica y las adecuadas condiciones en la realización e interpretación de la prueba. Una vez aseguradas estas condiciones, es fácilmente reconocible el grado de afectación flujométrica.
 
VARÓN ADULTO
En el varón adulto utilizamos el nomograma de Siroky (1979). Los valores de flujo miccional correspondientes o 0 DS o superiores se considerarían normales. Los valores correspondientes a –1 –2 o –3, indicarían disfunción miccional leve, moderada o grave y se deberían a obstrucción del tracto de salida, afectación de la contracción del detrusor o a ambas condiciones.
 
 
MUJER ADULTA
Estos nomogramas están basados en el estudio de amplias muestras de población de mujeres a las que se les ha medido el flujo máximo y el medio. Estadísticamente se ha determinado la mediana o percentil 50 de la población de ambos flujos. El flujo miccional en el percentil 50, significa que un 50% de la población tendría unos valores superiores y el otro 50% inferiores.
Si los datos flujométricos están por debajo del percentil 50, se consideran patológicos. Las pacientes con una flujometría en un percentil menor de 25 (10, 5), padecerían una clara alteración del tracto urinario inferior.
 
 
 
NIÑO
En el caso de los niños, se deberá prestar especial atención a la flujometría libre con EMG perineal asociada. Dadas las especiales características de los niños, es recomendable la realización de varias exploraciones seriadas para descartar patología.
En presencia de flujo normal y micción coordinada, es altamente probable que el paciente no presente patología uretral orgánica o funcional.
Para la interpretación del flujo miccional en niños, utilizamos nomogramas adaptados a la edad, el sexo y el volumen orinado.



 

Otro concepto a tener en cuenta es el de residuo postmiccional, que es el volumen de orina que permanece en la vejiga después de la micción. Este residuo puede medirse con métodos invasivos como el cateterismo (el usado generalmente en un estudio urodinámico) o no invasivo como la ecografía. Se considera micción descompensada, la existencia de residuo postmiccional mayor del 20% del volumen vesical. La existencia de residuo postmiccional ecográfico es un dato patológico que se suele deber a afectación de la contractilidad del detrusor.
 
 
 
UTILIDAD DE LA FLUJOMETRÍA
La flujometría solo indica si el flujo miccional se encuentra disminuido o no. Esto se puede deber a obstrucción del tracto urinario inferior, afectación de la contractilidad vesical o ambas condiciones. El diagnóstico preciso de estas condiciones sólo puede determinarse con la realización de un estudio presión/flujo.
Ateniéndonos a las cifras de incidencia, la asociación de flujo miccional disminuido con agrandamiento prostático, es sugestivo de obstrucción del tracto urinario inferior.
Sin embargo, el antiguo concepto de que la presencia de síntomas obstructivos y/o irritativos, con afectación flujométrica (fundamentalmente del flujo máximo), sería indicación de la cirugía desobstructiva del tracto urinario inferior, está muy cuestionado hoy día. Se ha estimado que un flujo menor de 10 ml/sg en presencia de HPB, tendría una especificidad en cuanto al diagnóstico de obstrucción de un 80-90% (10-20% de diagnóstico erróneo por falsos positivos).
La afectación flujométrica aislada no permite discriminar entre afectación de la contractilidad vesical u obstrucción del tracto urinario inferior, siendo ambos registros, indistinguibles.
Una flujometría normal, descarta razonablemente y en un alto porcentaje de casos, alteraciones del tracto urinario inferior en la fase miccional.
En los casos en los que la flujometría es normal, podría considerarse que existe normalidad en la dinámica miccional del tracto urinario inferior. Sin embargo puede haber algunas excepciones a esta afirmación tales como la obstrucción del tracto urinario inferior con flujo normal, en el que se observan altas presiones del detrusor, consiguiéndose alcanzar un flujo normal. Evidentemente, para este diagnóstico, también es necesaria la realización de un estudio presión/flujo.
En los pacientes con incontinencia urinaria y antecedentes de intervención sobre el tracto urinario inferior (RTU o adenomectomía por cirugía abierta), la flujometría es una exploración urodinámica imprescindible y que aporta importante información sobre el estado funcional del detrusor y de la uretra. Una flujometría normal descartará razonablemente obstrucción uretral secundaria a la cirugía (estenosis uretral, esclerosis de cuello, persistencia de tejido prostático), o afectación de la contractilidad vesical.
Se ha intentado correlacionar la morfología de la curva flujométrica, con la condición del tracto urinario inferior, no habiéndose llegado a resultados concluyentes.
 
 


Referencias entre otras de Urodinamia