Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Otro vídeo de colocación de catéter doble jota

sábado, 2 de enero de 2010

Causas de la formación de litiasis

Aquí va un pequeño resumen de alguna causas que pueden causar litiasis, extraidas de http://www.urovirtual.net/


Litiasis de Calcio.
Constituye el tipo más frecuente de litiasis urinaria ya que representa el 70% de todas ellas. Suelen ser piedras de oxalato cálcico puro o combinadas con fosfato cálcico o con ácido úrico. Suelen ser unas piedras relativamente pequeñas y de un color amarillo-marronoso. Estas litiasis son radiopacas, es decir que son visibles mediante una radiografía simple. Los factores que contribuyen a su formación son:

1.1.-Hipercalciuria: se trata de un exceso de calcio en la orina, lo cual contribuye a la formación de piedras. Ante un exceso de calcio en la orina lo primero que ha de averiguarse es si está asociado o no a un exceso de calcio en la sangre (hipercalcemia). Cuando el nivel de calcio en sangre es normal, nos encontramos ante una Hipercalciuria idiopática. Este es el tipo más frecuente de hipercalciuria. La hipercalciuria se asocia menos frecuentemente a un exceso de calcio en la sangre (Hipercalciuria asociada a hipercalcemia). En este caso, ha de completarse el diagnóstico ya que una hipercalcemia siempre es debida a otra enfermedad coexistente.

Las enfermedades más frecuentes que provocan hipercalcemia son las siguientes:

-Hiperparatiroidismo: se trata de un exceso de actividad de las glándulas paratiroideas. Éstas son unas glandulas situadas en la parte anterior del cuello que segregan la hormona paratiroidea cuya función es aumentar el calcio en la sangre a partir del calcio absorbido durante la alimentación o bien sacándolo de los depósitos de los huesos. Lógicamente si hay un exceso
de producción de dicha hormona nos encontraremos con una gran cantidad de calcio en sangre y también en la orina. Por ello, es una enfermedad que se está obligado a descartar siempre que exista a la vez una hipercalciuria y una hipercalcemia. Lo primero que hay que realizar es una determinación de niveles en sangre de hormona paratiroidea. Si estos están elevados, habrá de solicitarse una gammagrafía paratiroidea, ya que en caso de que exista un hiperparatiroidismo esta prueba nos mostrará un exceso de actividad de la glándula paratiroides. Una vez realizado el diagnóstico de hiperparatiroidismo, el tratamiento es quirúrgico y consiste en la extirpación de las zonas de las glándulas paratiroides que producen la secreción excesiva de hormona. Muchos de los pacientes afectos de hiperparatiroidismo son diagnosticados en el contexto del estudio de una litiasis renal.


-Existen además otras enfermedades menos frecuentes que se asocian a una hipercalcemia y que son: la sarcoidosis, la tirotoxicosis, enfermedades granulomatosas, algunos tumores y ciertas situaciones como una inmovilización excesiva del paciente.

1.2.-Hiperoxaluria: se define así el exceso de oxalato en la orina. Suele ser la causa de un 5% de litiasis de calcio. El oxalato es un producto de desecho del metabolismo que se secreta por la orina. Existen 3 causas fundamentales de hiperoxaluria y que son:


-Dieta: normalmente se encuentran unos niveles bajos-moderados de oxalato en orina (40-60 mg en 24 horas). Los alimentos que pueden provocar unos niveles más altos de oxalato son nueces, coca, el te, las judías blancas, lima, espinacas, col y otras verduras. El tratamiento consiste en una moderación en el consumo de dichos alimentos.


-Causa digestiva: Se produce en aquellas enfermedades que provocan problemas de absorción en el intestino delgado, que por diversos mecanismos acaban provocando un aumento de la absorción de oxalato a nivel del colon (la parte más importante del intestino grueso). Estas enfermedades pueden ser la enfermedad de Crohn, pancreatitis crónicas, obstrucciones de la vía biliar y antecedentes de cirugía del intestino delgado. En estos casos los niveles de oxalato en orina son moderados-altos (60-80 mg en 24 horas).


-Hiperoxaluria primaria: se trata de un exceso de eliminación de oxalato en orina que no es debido a la coexistencia de ninguna otra enfermedad, sino que por la deficiencia de un enzima hay una masiva producción de oxalato durante los procesos metabólicos. En este caso los niveles son altos-muy altos (80-300 mg en 24 horas).

1.3.-Hiperuricosuria: se entiende por la misma un exceso de ácido úrico en la orina. En este caso el ácido úrico actuaría como el núcleo central alrededor del cual se va depositando el calcio lo que conlleva la formación de piedras cálcicas. Los mecanismos que llevan a un exceso de ácido úrico en la orina serán explicados en el siguiente apartado de "Litiasis úrica".
Constituyen el 5-10% de litiasis cálcicas.

1.4.-Hipocitraturia: es una disminución de los niveles de citrato en orina. El citrato es una sustancia que dificulta la formación de litiasis cálcicas, por lo que si hay un déficit del mismo aumentará el riesgo de formación de piedras. Los niveles de citrato disminuyen en situaciones como la infección urinaria, el exceso de ejercicio, la acidosis metabólica, el déficit de potasio o por la acción de los andrógenos. Así los hombres tienen menos niveles de citrato que las mujeres.

1.5.-Acidosis tubular renal: es la causa de un 3-4% de las litiasis de calcio. Hay diferentes grados y se debe a un malfuncionamiento de una de las zonas del riñón llamada túbulo renal.

1.6.-Anormalidades anatómicas: en algunos casos, la causa de la formación de piedras cálcicas no es debida a alteraciones químicas de la orina sino a la existencia de anormalidades de los riñones o las vías urinarias que provocan una obstrucción que altera la circulación de la orina por lo que ésta se va acumulando y aumenta el riesgo de formación de litiasis.
Enfermedades de este tipo serían los riñones en herradura (fusión de los 2 riñones por su parte inferior), la existencia de divertículos calicilares (dilatación con escaso drenaje de los cálices renales, que son los primeros conductos por donde circula la orina ya formada a través del riñón) o cualquier enfermedad que provoque una obstrucción de las vías urinarias.

2.-Litiasis úricas.
Representan de un 5 a un 10% de todas las litiasis. Suelen tratarse de unos cálculos redondeados, de superficie lisa, de color amarillo-naranja y que son radiotransparentes, es decir que no se visualizan en las radiografías simples. Para detectarlos ha de realizarse una ecografía o bien una urografía (radiografías con inyección endovenosa de contraste). El ácido úrico es un producto del metabolismo de unas substancias denominadas purinas. Las causas más frecuentes de aparición de litiasis úricas son las siguientes:

2.1.-Dieta con alto contenido en purinas: son típicas de las dietas ricas en proteínas animales, sobre todo de hígado, riñones y otras vísceras o también por la toma de marisco, levadura y salsas. En muchos casos se tratan de personas amantes de la buena mesa y se asocia también a obesidad.


2.2.-Hiperuricemia: significa elevación de los niveles de ácido úrico en sangre, que aparte de una causa dietética como la que acabamos de comentar puede deberse a la existencia de otras enfermedades. La más importante es la gota que se caracteriza por dolores intensos articulares por depósito de los critales de ácido úrico en las articulaciones. Un 20% de los pacientes
gotosos presentan hiperuricosuria (es decir niveles altos de ácido úrico en la orina) por lo que forman piedras. También puede aparecer hiperuricemia en algunas enfermedades de la sangre como los síndromes mieloproliferativos o la anemia hemolítica. Otras enfermedades más raras son algunas metabólicas como el Síndrome de Lesch-Nyhan y el déficit de 6-glucosa-fosfatasa. Finalmente existen algunos medicamentos que pueden provocar un aumento del ácido úrico en orina: diuréticos tiazídicos, salicilatos y el probenecid.


2.3.-Escaso volumen urinario: todas aquellas situaciones en las que disminuya el volumen de orina favorecen la aparición de litiasis úricas. Esto lo encontraremos en personas que ingieran pocos líquidos o que presenten una gran pérdida de los mismos (por sudor, ejercicios, diarreas o enfermedades intestinales malabsortivas).

2.4.-pH urinario bajo: Cuando las orinas son ácidas hay una mayor probabilidad de aparición de litiasis de ácido úrico. Esto lo encontramos en casos de dietas de alto contenido de proteína animal y también en diarreas.
Una vez explicados los puntos 2.3 y 2.4 se comprenderá por qué en muchas ocasiones litiasis úricas incluso de tamaño considerable han podido ser disueltas únicamente con el aumento de la ingesta de líquidos y con la toma de alcalinizantes para contrarestar la acidez de la orina.

3.-Litiasis de Estruvita (Fosfato amónico magnésico).
Corresponden al 10-15% de las litiasis siendo su prevalencia mayor en las mujeres que en los varones. Adoptan un color apagado o marrón claro, son infecciosas y a veces son tan grandes que forman los cálculos coraliformes que son unas grandes piedras que se forman dentro de las cavidades renales. Si no son tratadas a tiempo pueden producir pielonefritis (infección del riñón) y un importante deterioro de la función renal. El problema es que muchas veces estas piedras no dan síntomas en sus fases iniciales y se acaban descubriendo cuando tienen un tamaño considerable, muchas veces en el
contexto de un estudio por infecciones urinarias de repetición.
La causa principal de la formación de este tipo de piedras es la existencia de una orina alcalina (es decir lo opuesto a la acidez). Esto se debe a la acción de una sustancia llamada ureasa que poseen algunas bacterias como el Proteus, la Klebsiella, el Corynebacterium y la Pseudomona. Paradójicamente, aunque la E. Coli es la bacteria más frecuente en las infecciones urinarias no produce ureasa por lo que nunca es causante de una litiasis de estruvita.

Por todo lo expuesto, el tratamiento de este tipo de litiasis requiere entre otras cosas, tratar la infección y acidificar la orina.

4.-Litiasis de cistina.
Son debidas a una enfermedad hereditaria llamada cistinuria que provoca que una substancia llamada cistina no puede ser metabolizada por lo que acaba acumulándose en la orina. Este excesivo acúmulo es el que provoca la formación de piedras. La transmisión de esta enfermedad es de forma autosómica recesiva por lo que para padecerla de forma completa (homocigótica) como mínimo los dos padres han de ser portadores de la misma.

Dieta a seguir según tipo de piedra renal

Buscando información en Internet, he encontrado un interesante artículo en la web mexicana de Salud y Medicina http://www.saludymedicina.com.mx/.
De todas maneras, quiero dejar claro que esto es genérico, que las dietas las ha de poner nuestro médico y no hacerlo unilateralmente. Si ir más lejos, yo tengo piedras de oxalato y a mi mi médico me dijo que siguiera comiendo lo mismo que antes, es decir, un poco de todo, una dieta equilibrada.
No obstante, aquí va el tema:

Oxalato de calcio
Cerca de la mitad de los cálculos en vías urinarias están formados por este elemento, que es un producto desechado habitualmente por los tejidos del organismo. Las causas de su concentración en sangre y orina pueden ser beber poca agua, ingerir muchos alimentos ricos en calcio o herencia familiar.
En estos casos, las recomendaciones dietéticas son:

•Beber de 2 a 2.5 litros de líquido al día.
•Dar preferencia al consumo de agua rica en bicarbonato y con bajo contenido en calcio (menos de 100 a 150 miligramos de esta sal por litro).
•Tomar jugo de frutas ricas en vitamina C (limón, guayaba o kiwi), pero diluido.
•También se recomiendan infusiones suaves (de baja concentración) elaboradas a base de manzanilla, menta o hierbabuena.
•Leche, café y té negro, verde o rojo se deben limitar a 2 tazas por día, pues incrementan la producción de ácido úrico y oxalato.
•Se deben evitar bebidas azucaradas o con contenido alcohólico.
•Aunque se debe moderar el consumo de calcio, no se debe eliminar por completo debido a que la supresión total de leche, yogurt, queso, salmón, nabo y almendras aumenta el riesgo de padecer osteoporosis y disminuye el aporte de otros nutrientes útiles para el organismo, como fósforo.
•En cuanto a las proteínas, se recomienda un máximo de 150 gramos de carne, pescado o huevo al día.
•Es preferible evitar espinacas, acelgas, betabel, zanahorias, higos secos, germen de trigo, gelatina, chocolate, vísceras, mariscos y sopas instantáneas, pues son fuentes de oxalato.
•También se debe disminuir el consumo de frutas como ciruelas moradas, fresas, cerezas, uvas oscuras, naranja, mandarina, manzana, peras y piña, por idénticos motivos
•Por último, limitar la cantidad de espárragos, pepino, lechuga, tomate verde, brócoli, ejotes, berenjena, poro, pimiento, perejil, frijol, maíz y chícharos.
Fosfato cálcico
Los cálculos formados por esta sustancia son menos frecuentes que los anteriores, aunque hasta mediados del siglo XX se creyó que eran los más comunes. Este compuesto es habitual en la orina, pero sus niveles se elevan por falta de actividad física, consumo inadecuado de agua y comer abundante cantidad de alimentos ricos en calcio.
Las indicaciones nutricionales son:

•Beber entre 2.5 y 3 litros de líquido al día.
•Dar preferencia a agua con bajo contenido de calcio (menos de 150 miligramos por litro) y bicarbonato (menos de 500 miligramos por litro).
•Tomar jugos de uva y manzana, diluidos.
•Limitar el consumo de café, leche y té rojo, negro o verde a 2 tazas al día, como máximo.
•Evitar jugos de cítricos (limón, naranja, mandarina, toronja), refrescos y bebidas alcohólicas.
•Seguir dieta balanceada que no sea completamente vegetariana.
•Carne, pescado y huevos están permitidos, pero se aconseja no sobrepasar 150 gramos al día.
•Frutas y verduras son bienvenidas, a excepción de los cítricos.
•Se debe limitar el consumo de lácteos.
•Si los estudios revelan alto contenido de fósforo se evitarán queso, frutos secos, chocolate, hígado y legumbres (garbanzo, lenteja, frijol, alubia, ejote y chícharo).
Estruvita
Esta sustancia, también llamada fosfato amónico magnésico, genera cálculos que no suelen causar cólico nefrítico, pero se sospecha de ellos por la presencia de infecciones en vías urinarias muy frecuentes. Constituyen más o menos el 15% de todos los casos y son los cálculos más peligrosos de todos, al grado de que pueden impedir el funcionamiento del riñón.
Los consejos para estos casos son los siguientes:

•Beber entre 2.5 y 3 litros de líquidos al día.
•Tomar agua mineral con bajo contenido en bicarbonato (menos de 500 mililitros por litro).
•Incluir infusiones suaves y jugo de uva y moras ligeramente diluidos.
•El café y té negro se limitarán a 2 tazas por día.
•Evitar jugos cítricos y bebidas azucaradas y alcohólicas.
•Llevar dieta con bajo contenido de calorías. Las cantidades de aceite, grasas y azúcares deben ser reducidas.
•Procurar adecuado consumo de fibra para dar mayor movilidad intestinal y prevenir estreñimiento.
•La dieta debe combinar productos de origen animal y vegetal, aunque en caso de altos niveles de fósforo en sangre u orina se evitarán queso, frutos secos, chocolate, hígado y legumbres, a la vez que se limitará la ingesta de carne, pescado, huevos y sus derivados a 150 gramos al día.
Ácido úrico
Esta sustancia se genera por el consumo de carnes rojas, vísceras y alcohol, y es responsable del 10% de los casos. Si la orina sufre considerable aumento en los niveles de este compuesto puede dar lugar a la formación de cálculos que no son visibles en las radiografías, por lo que para observarlos se requiere la aplicación de sustancias de contraste o utilizar otros métodos, como ultrasonido.
Los consejos para evitar este tipo de cálculos son:

•Beber de 2.5 a 3 litros de líquidos al día.
•Tomar agua baja en minerales y rica en bicarbonato de sodio, pues ayuda a neutralizar la acidez.
•Los jugos de frutas son bien aceptados, aunque aquellos provenientes de cítricos deben diluirse.
•Las infusiones se aconsejan, pero debe ser suaves.
•Se evitarán bebidas gaseosas y alcohólicas, en especial la cerveza (incluyendo la que no tiene alcohol).
•Eliminar de la alimentación vísceras, carne, mariscos y pescados azules (atún, sardina, anchoa, salmón).
•Reducir el consumo de legumbres (frijol, alubia, garbanzo, lenteja, ejote y chícharo) a una vez por semana.
•Evitar espinacas, espárragos, coliflor, champiñones y rábanos.
•Dar preferencia a los lácteos elaborados con leche descremada.
•No hay recomendaciones especiales respecto a huevo, fruta, cereales y verduras, salvo las ya indicadas.
Cistina
Representa de 1 al 2% del total de los cálculos, y aparecen en la infancia como consecuencia de un trastorno hereditario llamado cistinuria, en el que los riñones eliminan en exceso a este aminoácido (componente básico de las proteínas) durante el proceso de filtración. Con el tiempo, dichas sustancias se acumulan y forman cristales en las vías urinarias.
Entre las indicaciones más frecuentes destacan:

•Beber entre 3.5 y 4 litros de líquido al día.
•Tomar agua mineral rica en bicarbonato, pero con un máximo de 500 miligramos de sodio por litro.
•Consumir jugos de manzana y cítricos diluidos.
•Evitar refrescos y bebidas alcohólicas.
•Ingerir máximo 2 tazas al día de café o té negro, rojo o verde.
•Seguir una dieta con bajo contenido de proteínas (formadas por aminoácidos, como la cistina), es decir, con cantidades limitadas de carne, pescado, huevo, queso, frutos secos y legumbres.
•Basar la alimentación en el consumo de frutas (especialmente cítricos), verduras, ensaladas y cereales.
•Para satisfacer los requerimientos de hierro y yodo en niños, se deben incluir 1 a 2 raciones semanales de carne y una de pescado.
•La eliminación de cistina aumenta con el consumo de sodio, por lo que debe limitarse la sal. Se dará preferencia a los alimentos frescos y se evitarán aquellos que son enlatados, ahumados, en escabeche y precocidos.

Aumentan los casos de personas con piedras en el riñón debido a los malos hábitos alimenticios

He encontrado este artículo en la revista consumer.es:


En los últimos años se ha detectado un importante incremento en el número de personas que sufren litiasis (piedras en el riñón), debido fundamentalmente a los malos hábitos alimenticios y a la vida sedentaria, informó hoy la Asociación Española de Urología.

Según sus datos, cerca del 5% de la población española padece litiasis, un porcentaje alto si se tiene en cuenta que es una enfermedad persistente que en muchos casos llega incluso a cronificarse. "Hace más de 30 años las intervenciones de litiasis ocupaban el 35% de la actividad quirúrgica del urólogo, aunque la llegada de la litotricia por ondas de choque transformó de forma radical el tratamiento, evitando cerca del 85% de todas las operaciones que se hacían antes con cirugía", afirma Francisco Javier Ruiz Marcellán, del Servicio de Urología del Instituto Dexeus de Barcelona.

Los cálculos más frecuentes son las piedras de oxalato cálcico, que representan el 70% de todos los casos de litiasis. En niños y jóvenes lo más habitual son las piedras de riñón de origen infeccioso o metabólico, que responden a un defecto en el aparato urinario o a alguna alteración metabólica.

Dieta y líquidos
Entre los factores de riesgo, la dieta y el consumo de líquidos influyen directamente en la formación de piedras. Así, las personas que consumen poca cantidad de líquidos presentan mayor riesgo de desarrollar cálculos.

Respecto a la dieta, la ingesta de alimentos con alto contenido proteico de origen animal, las dietas ricas en sal y la ingesta de azúcares refinados favorecen la formación de piedras. Asimismo, se ha comprobado que las personas que llevan una vida sedentaria, trabajando en oficinas o lugares sometidos a temperaturas elevadas, presentan también un mayor riesgo de padecer este problema.

En cuanto a los síntomas, el signo de aviso de esta enfermedad es el dolor que se produce como consecuencia de la presión que ejerce el cálculo al pasar por la vía urinaria. En estas condiciones, la piedra dificulta la salida de la orina y provoca un dolor, generalmente de gran intensidad, que se conoce con el nombre de cólico renal o nefrítico.

Con bastantes molestias últimamente

La verdad es que en los últimos tiempos, que no he podido escribir por tener bastante trabajo, me he encontrado bastante regular, por no decir mal.
Tengo molestias continuas en el costado derecho e incluso me duele últimamente la barriga alrededor del ombligo (pero creo que esto no tiene nada que ver, creo).
Sigo teniendo bastantes problemas al orinar, ya que me sigue dando latigazo y si espero un poco y no voy enseguida al servicio peor aún.
Respecto al tema de mi riñón derecho (el de las piedras) parece que por lo menos ese se porta y está tranquilito, aunque algún día sí molesta, pero bastante menos...
Dentro de poco me toca una ecografía para ver como sigue el riñón izquierdo, el que me han dejado fastidiado para siempre...