Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Visita al urólogo

jueves, 16 de abril de 2009

Hoy he ido a la visita del urólogo programada cuando me dieron el alta hospitalaria, justo un mes después que me pusieran al catéter doble J.
El hombre me ha tratado muy bien, pero como era previsible me ha dicho que todos los problemas y síntomas que tengo son "normales" por llevar un cuerpo extraño en mi interior. Todo lo de mear sangre, latigazos a la altura renal, molestias en la vejiga y en el costado, etc. es a consecuencia del catéter.
También me ha dicho que el escozor al orinar y en ocasiones continuo (aunque no mee) también es derivado del doble J, aunque no llegue hasta la uretra. Me ha comentado que es un dolor referido, que incluso los que tienen patologías de próstata, refieren molestias y escozor en la punta de la uretra.
Ha mirado las radiografías, ecografías, análisis de orina y urocultivos y dice que están también dentro de la "normalidad".
No me ha dado ninguna medicación y me ha citado para retirarme el catéter doble J para el 29 de mayo (aun me queda un mes y medio... casi na). En total lo voy a llevar más de dos meses y medio.
No obstante me dice que eso no garantiza que al retirarlo se cierre de nuevo el uréter.
Posteriormente a la retirada me harán pruebas para ver que tal evacúa mi riñón (urografías, ecografías, análisis, etc.) y si se resuelve perfecto, si no, continuará el calvario... Pero eso aún queda lejos en el tiempo...
Respecto a la cistoscopia para retirarmelo, me ha dicho que será sin anestesia, ni siquiera con sedación, que en todo caso me tome un valium antes de salir de casa... Después de la experiencia de la primera que me hicieron así... no quiero ni pensarlo, pero digo una cosa, UNA PUTA MIERDA NO DUELE. Seguro que no lo han probado con ellos mismos.