Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

Suceso con doble J

viernes, 17 de abril de 2009

No es por asustar a nadie, pero está claro que el poner el doble J tiene sus riesgos.
Ha habido una noticia, justamente también en la Comunidad Valenciana, de un señor que falleció tras una colocación incorrecta del doble J. Fue vía cistoscopia. La noticia está extraída de www.elmundo.es y es la siguiente:

El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana (TSJCV) ha condenado a la Conselleria de Sanidad a indemnizar con 60.000 euros a la mujer y los tres hijos de un hombre que falleció después de someterse una citoscopia en el Instituto Valenciano de Oncología (IVO) de Valencia.
El hombre, de 71 años, ingresó en el IVO el 21 de abril de 2002 para someterse a una prueba que determinara la existencia o no de recidiva de su enfermedad tumoral y falleció por la infección que le causó la "realización errónea" de la citoscopia, al dejar los profesionales que la practicaron el catéter al paciente "en mala situación".
La sentencia, facilitada este jueves por el Defensor del Paciente, estima así parcialmente el recurso interpuesto por este organismo en representación de la familia del fallecido contra la resolución de la Conselleria de Sanidad de 16 de febrero de 2007, en la que se desestimaba la reclamación de responsabilidad patrimonial.
El fallo, emitido por la Sección Segunda de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJCV, incide en que no era necesaria la realización de la prueba, si bien estaba indicada para descartar o confirmar implantes tumorales.
Realización errónea
Ahora bien, según el tribunal, su realización fue en todo caso errónea al dejar el catéter en mala situación, lo que, dados los síntomas postoperatorios registrados -náuseas, vómitos, braquicardia, hipotensión y sudoración-, "debió haberse extremado la precaución en la asistencia al paciente", a quien le habían extirpado anteriormente el riñón izquierdo.
La Sala considera probado que la infección que causó el shock séptico que derivó en un fracaso renal y fallecimiento posterior del hombre "fue consecuente con la obstrucción producida por la mala situación del catéter, que no se extrajo para su adecuada reubicación".
Según señala, debe tenerse en cuenta que, antes de la intervención, el paciente no presentaba alteraciones funcionales o morfológicas del aparato urinario y que, como afirma el informe médico, "es evidente y resulta desproporcionado que una exploración endoscópica produzca la muerte de la persona que se somete a ella".
La sentencia, emitida el pasado 13 de marzo, establece como indemnización la cuantía de 30.000 euros para la viuda y 10.000 euros para cada uno de los hijos del fallecido, con los correspondientes intereses legales desde el 30 de octubre de 2002 -fecha de interposición de la reclamación administrativa- hasta el día de su pago.

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