Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

El chocolate posible solución a los cálculos renales de ácido úrico

domingo, 24 de septiembre de 2017



Somos muchos los que tenemos, hemos tenido o tendremos cálculos renales. Dicen las estadísticas que por encima del 15% de la población los ha padecido o los padecerá en algún momento de su vida. Expulsar un cálculo se suele decir que puede provocar un dolor similar a un parto sin epidural. Como es obvio, yo no he dado a luz, pero si he expulsado unos cuantos cálculos y puedo decir que he visto las estrellas por mucho que me han “chutado analgésicos de caballo”. Para las personas que tienen predisposición genética a la formación de cálculos renales (a veces no sé si eso de predisposición genética es el cajón desastre de “no sé porque continuamente tus riñones parecen una cantera”) nos vendría bien que apareciera algún tratamiento fiable y basado en la evidencia que impidiera, frenara y/o eliminara el desarrollo de las puñeteras (con perdón) piedras de riñón. No hace mucho empezamos a estar esperanzados con los avances en los estudios que nos dicen que el ácido hidroxicítrico (HCA) que está presente de forma natural en la corteza seca del Tamarindo Malabar o Garcinia Cambogia podrá convertirse en un medicamento eficaz contra los cálculos de oxalato cálcico en un plazo relativamente corto.
Está claro que la base de la solución de nuestros problemas es la más que mentada y últimamente vilipendiada I+D+i. Si no se invierte en investigación no puede haber avances científicos y por lo tanto no puede haber mejoras en los tratamientos de las enfermedades que padecemos. Añadido a esto se necesita que los profesionales tengan la formación adecuada para poner en práctica y usar los últimos avances sanitarios. Mención aparte son nuestros queridos gestores sanitarios que a veces parece que lo único que saben es acatar ordenes políticas y no mirar por el paciente… igual deberían volver a repasar lo que aprendieron en el máster gestión sanitaria y verían que el centro del sistema debe ser el paciente.
Aparcando esta disertación sobre las carencias en cuanto a investigación y formación, volvamos al tema de los cálculos renales... Uno de los problemas es que hay varios tipos de cálculos renales y la inhibición de su desarrollo posiblemente sea distinta (cuando se desarrolle) debido a las claras diferencias químicas de unos litos a otros. En el caso que hemos comentado antes del Tamarindo inhibiría los cálculos de oxalato cálcico, que por cierto son los más extendidos. Todo esto hace que las investigaciones sean más complejas y dispersas a si solo existiera un tipo de cálculo. De todas maneras, recientemente ha habido un importante avance en este sentido.
Un estudio dirigido (durante más de 15 años) por Dr. Fèlix Grases del Laboratorio de Investigación en Litiasis Renal de la Universitat de les Illes Balears, que ha publicado PLOS One, ha demostrado que la teobromina inhibe la formación de cristales de ácido úrico con lo que podría funcionar para evitar el desarrollo de los cálculos renales de ureato (entre un 10 y un 15% del total de los diagnosticados).
Los cálculos de ácido úrico se forman cuando el pH de la orina es muy ácido (por debajo de un pH de 5,5, cuando el valor neutro es 7 en una escala que va de 1 a 14). Los tratamientos que existen actualmente alcalinizan (combaten la acidez) de la orina para disolver estas sales, pero entonces se corre el riesgo de que el pH pase de 6 y se creen piedras de fosfato, que son de las más difíciles de tratar y pueden provocar la calcificación del riñón. Con un aporte de teobromina este riesgo se evitaría, ya que su mecanismo de acción no consiste en alterar el grado de acidez (el pH de la orina), sino en impedir la formación de los cristales.
Lo bueno del asunto es que la teobromina o xanteosa es un alcaloide que se encuentra en el cacao y por lo tanto en el chocolate. Su nombre deriva de Theobroma, el género al que pertenece el árbol de cacao. A su vez la palabra Theobroma proviene de las raíces griegas theo ("dios") y broma ("comida"), significando "comida de los dioses". El sufijo -ina es propio de alcaloides y compuestos que contienen nitrógeno.
La conclusión en palabras literales de Dr. Grases es que "unos 20 gramos diarios de ingesta de chocolate negro podrían ser suficientes para evitar la litiasis úrica".
El problema de esto serían los “efectos secundarios” de comer mucho chocolate, sobre todo para los que sufren de patología renal, ya que la mayoría de los afectados son diabéticos y obesos y les perjudicarían los glúcidos y oxalatos que contiene.
El compuesto que ha sido patentado por la UIB como complemento dietético está siendo sometido a un estudio “doble ciego” con la colaboración del Servicio de Urología del Hospital de Manacor, dirigido por el Dr. Joan Benejam. La patente ha sido transferida a la empresa Devicare que lo incorporará a sus suplementos alimenticios de la línea Lit-Control®.

¿Cuánto tiempo puedo portar como máximo el catéter doble jota?

miércoles, 20 de septiembre de 2017



Una de las preguntas frecuentes que suelen hacerse los portadores de catéteres ureterales, concretamente de catéteres doble jota, es el tiempo que pueden llevarlo en el cuerpo sin que esto devengue en un perjuicio mayor que los “simples” síntomas de portarlo en tiempo.
Lo primero es afirmar categóricamente que cada caso es distinto, no es lo mismo portar el doble jota por un tumor, que por cálculos renales, que por una estenosis, etc., con lo cual, la valoración debe ser exclusivamente médica. Debe ser el facultativo, normalmente el urólogo, el que decida cuanto tiempo debemos portar el catéter doble jota. Los tiempos son muy variables y hay gente que lo lleva unos días, unas semanas o unos meses... No obstante, hay casos extremos que por su patología deben llevarlo de por vida. En este blog hay algún caso de estos, donde por desgracia, el catéter se convierte en compañero de viaje para siempre.
Respecto a si el mismo catéter aguanta todo el tiempo que nos lo ha prescrito el urólogo es una pregunta complicada ya que no hay una “fecha de caducidad obligatoria” como si ocurre, por ejemplo, con los medicamentos o con otros productos. Se observa en la imagen de un set de catéter doble jota remitido por un distribuidor que no hay ninguna indicación del tiempo máximo que debe permanecer en el interior del cuerpo. Este no es un caso aislado, ocurre con la mayoría de las marcas (por no decir todas) las que distribuyen este tipo de productos sanitarios. Al hablar con los laboratorios o distribuidores te suelen remitir información o documentación que alude a un tiempo máximo de 9 meses de permanencia recomendada en el cuerpo, pero que no hay nada claro y que queda a criterio médico.





Si nos vamos a esto último, la bibliografía médica no es nada aclaratoria porque hay textos que nos hablan de un máximo de 6 meses en el cuerpo, mientras que otros hablan de un máximo de 3 meses. También consultando con urólogos, la mayor parte de ellos se decantan por un tiempo máximo de permanencia en el cuerpo de 2-3 meses.
Existen catéteres ureterales doble jota de los que en alguna ocasión hemos hablado, que han sido desarrollados para aguantar más tiempo en el interior de nuestro cuerpo, con lo que suponen un ahorro económico para el sistema y una reducción de molestias al portador porque puede evitarse alguna extracción y colocación nueva. Las recomendaciones sobre este tipo de catéteres nos hablan de que pueden estar en nuestro interior hasta un año sin causarnos molestias adicionales ni perjuicios.
Cuando hablamos de tiempo máximo de permanencia en el cuerpo no hay que confundir con el tiempo que se ha de llevar. Esto es, si nos toca llevarlo 6 meses y nos dicen que a los tres meses nos lo extraerán, supondrá un cambio, esto es la colocación del segundo para los meses 4, 5 y 6.
Es importante recordar que los catéteres doble jota, como mucho material de infusión, otros catéteres, material quirúrgico, etc. es material fungible y debe ser desechado y destruido de la manera correcta según los protocolos adecuados
Por desgracia, uno de los problemas que se está dando con la saturación de la sanidad pública española es que a la hora de tratar los cálculos renales, por ejemplo con una litotricia, se coloca el catéter (como debe ser) previo a la litotricia, pero si la cita a esta se demora, estamos hablando que hay gente que porta el catéter mucho tiempo sin que en circunstancias normales (por criterio medico) hubiera sido necesario, con las consiguientes molestias que suponen al portador.
Cuando uno es portador de catéter doble jota, debe ser consciente que este tiene un tiempo limitado de permanencia en nuestro cuerpo y se debe consultar y hablar con el médico sobre ello, ya que si no, puede que este se calcifique y entonces las consecuencias pueden ser mayores, ya que la extracción es más problemática, incluso pudiendo derivar en cirugía abierta.
Resumiendo, hay que hacer caso a lo que nos diga nuestro médico pero nosotros también prestar atención a que llevamos un cuerpo extraño en nuestro interior.

Los responsables de las listas de espera de la sanidad pública deberían ir a Master Chef

domingo, 25 de junio de 2017



Tras el artículo publicado en elpais.es sobre que los españoles tienen que esperar hasta 115 días para operarse en la sanidad pública basado en el informe publicado por la Secretaría General de Sanidad con datos “actualizados” a 31 de diciembre del 2016 tengo claro que los responsables del SNS y sus esbirros los gestores sanitarios responsables de estos datos nos toman por tontos.
Desde luego Gottfried Achenwall y Adolphe Quetelet tienen en ellos unos alumnos aventajados que aplican al pie de la letra la primera ley de la estadística: “si tú te comes un pollo y yo ninguno, nos hemos comido medio pollo cada uno de media...”. Desde luego parece que para ellos estadística es sinónimo de media. La estadística es una ciencia que estudia la obtención, el análisis y la interpretación de datos, la media (que definimos como una medida de localización de la tendencia central) es solamente uno de los muchos resultados que se pueden obtener y que por sí sola no nos permite sacar conclusiones sobre los datos analizados. Siempre que estudiemos la media hay otra cosa que debemos tener en cuenta, las medidas de dispersión, es decir, medidas de cuánto se alejan los datos de esta media obtenida. Estamos hablando de demoras para una simple mamografía de año y medio, como se atreven a decir que la media es de 115 días (que aun así es una salvajada)… deben creer que más que tontos… somos imbéciles (con perdón). 
 
"Las cifras no mienten, pero los mentirosos también usan cifras"

El tema de las listas de espera llamémosle “manipuladas”, no es nuevo de ahora. Desde hace tiempo y a medida que las cosas han ido de mal en peor se ha ido especulando que las listas de espera de la sanidad pública eran falseadas. Los partidos políticos en la oposición decían que era por culpa del que estaba gobernando e incluso la propia gestión sanitaria decía que era culpa del partido dirigente. No es una cuestión de colores políticos porque se da de manera similar en diferentes comunidades autónomas de color político muy distinto. De hecho, en muchas ocasiones son los propios profesionales sanitarios los que denuncian este descarado maquillaje de datos. Se han llegado a filtrar hasta documentos con directrices para manipular las listas.

Sin ni siquiera profundizar, hay cosas más que obvias en los datos de las listas de espera:
-    Se calculan, en muchas ocasiones, como la media de las acciones médicas y aquí se incluye urgencias, donde por definición son 0 días de demora. Calculad los miles de personas que pasan directamente por las urgencias con lo que hay infinidad de 0’s para el cálculo. Si hay cuatro pacientes que van a urgencias y a uno solo se le programa una intervención a 500 días, la medía de espera es de 100 días!!!
-    No se cuentan las demoras en llegar al especialista antes de que este apunte al paciente en la lista de espera quirúrgica. En ocasiones el dato debería multiplicarse por dos como mínimo.
-    En muchos casos se retrasa la incorporación al registro de lista de espera unos días para que no afecte a los datos de un trimestre y engrose las del siguiente. Por cierto, que sepan los médicos que hacen esto, que esto es delito y el responsable es tanto él como el que da la orden.
-    Se tienen los datos prácticamente al instante y se publican mucho tiempo después. ¿Será el tiempo que necesitan para “preparar los datos” o para mostrar lo que interesa y ocultar lo que no?
-    Es práctica habitual meter más casos sencillos que operaciones más complejas para aumentar el número de intervenciones. Si aumentan estas, disminuye la media de las demoras porque el divisor es mayor.
-    Se coloca muchas veces en los datos que el paciente “no lo tiene claro” o “se lo está pensando” con lo que se culpa a estos de la demora de su intervención. ¿Cómo se acredita y registra que el paciente lo está pensando, o que realmente está repetidamente ilocalizable?
-    Asociaciones de pacientes confirman que casi el 50% de los enfermos no están contabilizados en estos datos. Y por las medias parece que contabilizan solo los que tienes datos “menos malos”.
-    Cuando las demoras de un servicio son exageradamente altas se cierran las agendas y se abren otras con lo cual empieza a contar de 0. Es habitual emplear las listas paralelas, de hecho han aparecido varias listas de espera para la misma especialidad, hospital y comunidad autónoma… ¡Me lo expliquen!
-   Durante mucho tiempo con las derivaciones a hospitales privados, los pacientes que rechazaban derivarse a otro hospital salían de la lista “estructural” y no computaban “pese a existir”, lo que ellos llaman “en espera por rechazo de derivación”. ¿Qué pasa que si decidimos seguir siendo tratados íntegramente en la pública llega un momento en que desaparecemos?... Somos zombies!!!
-   En el caso de determinadas cirugías, cuando el facultativo indica la necesidad de una intervención quirúrgica, el paciente ha de realizar estudios previos, que pueden llegar a demorarse hasta tres años “pasando a una lista de espera médica, hasta que vuelven a entrar en lista quirúrgica cuando se prevé operarles en dos o tres meses, por lo que pacientes que llevan esperando años, sólo constan en la lista de espera tres meses”.
-    Existen infinidad de derivaciones 'ficticias' entre centros públicos que impiden que a esos pacientes se les recuente en lista.
-    Es habitual en hospitales que dependen de otro hospital, no poner a los pacientes en lista de espera hasta que el principal aprueba la operación… es decir, hasta que falte poco pese a que lleven meses /años esperando.
-    Aparecen muchísimos pacientes como “transitoriamente no programables”, que en teoría son pacientes en proceso de reevaluación.
-    En determinadas comunidades autónomas existen incentivos que reciben los centros de salud para realizar el menor número de derivaciones a los especialistas para cirugía.
-     […]

Mejor no continuo porque me estoy encendiendo. El defensor del paciente dicto unas recomendaciones para que se tomen las medidas oportunas en el tema de las demoras de las listas de espera y poder después denunciar llegado el caso. Es básico solicitar al facultativo la fecha en que nos ponen en lista de espera y el tiempo previsible en que estaremos en ella, así como su opinión del tiempo que él recomienda para la intervención.

Estoy convencido que en lugar de “listas de espera” deberían llamarlas “listas de DESespera”, porque así es como se siente el paciente. Respecto a lo de las estadísticas, ya lo dijo Mark Twain "existen tres tipos de mentiras, la mentira, la maldita mentira y las estadísticas".

También tengo claro que los responsables del SNS y sus esbirros los gestores sanitarios responsables de estos datos, en lugar de estar en la sanidad pública, deberían estar en Master Chef o cualquier otro programa similar donde estuvieran cerca de los fogones... porque se les da genial lo de cocinar datos.