Soy un joven que por unos problemas de salud, concretamente que afectan a mis vías urinarias, he estado con un catéter doble J durante un periodo largo de tiempo y ante la incertidumbre de lo que ocurriría y ocurrirá y la poca información de otra gente en la red, voy a contar mi experiencia y recopilar información por si le sirve a otras personas...

¿Necesito comprar el catéter doble jota cuando me lo van a poner?

jueves, 26 de octubre de 2017



Me preguntan muchas veces usuarios que visitan el blog dónde pueden adquirir catéteres doble J o incluso otros materiales médicos o quirúrgicos. De hecho, también muchos laboratorios se han puesto en contacto conmigo para ofrecer la venta de determinados productos a través de mi blog. Respecto a esto, quiero comentar que esta humilde web es sin ánimo de lucro y su única finalidad es contar mis vivencias y sobre todo intentar dar información fiable, apoyo y ayuda a aquellos que sufren patologías renales y comentar temas relacionados con la salud en general.

Partiendo de esta premisa, a través de esta web y sus redes sociales asociadas no se va a dar información de lugares o empresas que puedan vender productos médicos o quirúrgicos.
Esta web tiene visitas de infinidad de países (fundamentalmente de habla castellana) y el caso es distinto en cada uno de ellos. Concretamente en España, donde yo me encuentro, hay diferentes leyes que regulan la comercialización de medicamentos y productos sanitarios. Concretamente los sets de los catéteres doble jota solo deben ser comercializados a centros sanitarios (hospitales, sanatorios, centros de salud, etc.) y a profesionales sanitarios colegiados. Otra cosa es que se puedan conseguir… Como se suele decir… “el que la sigue la consigue”. De todas maneras, no es un producto que el paciente pueda hacer nada con él, ya que debe ser “colocado”, en caso de ser necesario, por el urólogo, con lo que no tiene mucho sentido el buscar comprarlo.
En España, nuestra querida y recortada Seguridad Social es la que se encarga de gestionar las compras de todo el material y todos los productos que están cubiertos en un tratamiento médico-quirúrgico. Cuando te prescriben o te van a colocar un catéter doble J, es la propia Seguridad Social la que gestiona la compra de todos los productos, utensilios, etc. En la sanidad privada española, tanto la de compañías aseguradoras como la  de pago directo, es un caso similar, ya que es el propio hospital o profesional sanitario (urólogo) que te va a colocar el doble J el que se encarga de obtener estos suministros, con lo que son ellos los que contactan directamente con el proveedor, mayorista o distribuidor.
Comentar que sí que hay determinados productos (que van más allá de los medicamentos) que en España si se venden al (permitidme la expresión) “usuario final”, como todo tipo de productos ortopédicos, equipo para oxigenoterapia, aparatos de diagnóstico, utensilios de electromedicina, y un sinfín más de elementos.
Resumiendo, en circunstancias normales y bajo el parámetro de la sanidad pública o privada española el paciente se debe despreocupar por completo del material quirúrgico que va a ser empleado. Otro tema bien distinto que he averiguado por infinidad de correos electrónicos recibidos y comentarios en mi cuenta de Twitter es que hay mucha gente de países del otro lado del charco (Latinoamérica fundamentalmente) que me preguntan dónde comprar el catéter doble J. Se ve que es algo relativamente normal que en la sanidad privada de dichos países tengas que comprar tu directamente el kit del catéter doble jota y llevárselo al médico para que te lo coloque. Incluso en algún caso en la sanidad pública de estos países también se produce.
Lo importante es que cuando se nos coloque el doble jota sirva para solucionar los problemas, lo llevemos el mínimo tiempo posible y nos afecte lo mínimo.

La independencia catalana y la donación de órganos

domingo, 8 de octubre de 2017



Estamos en un momento convulso con el tema del “procés independentista” promovido en Catalunya. Esto no es una web política, ni lo pretende ser. Nos centramos en temas de salud (muchas veces temas renales) y fundamentalmente desde el punto de vista del paciente, que dicen que es el centro del sistema sanitario (ojalá fuera así de verdad).
Hay una noticia fantástica que dice que seguimos siendo líderes mundiales (por 25º año consecutivo) en trasplantes de órganos en 2016, superando nuestros propios registros. Además, disparándose también los donantes de médula ósea. De hecho, los avances de datos del 2017 (en curso) son muy prometedores también (aunque hay que decir que nunca suficientes).


Hay muchas ciencias, entre ellas por ejemplo, las ingenierías y la informática, en las que se aplica la premisa de “divide y vencerás” para convertir un problema complejo en otros más simples. Creo sinceramente que la salud, y más concretamente la donación de órganos, no es el mejor campo donde aplicar esta técnica y que una secesión de Catalunya (sin valorar temas legales o ideológicos de la gente) podría ser seriamente perjudicial para los pacientes de este territorio y del resto del Estado.
En el territorio español, la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) es el organismo coordinador de carácter técnico, perteneciente al Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, encargado de desarrollar las funciones relacionadas con la obtención y utilización clínica de órganos, tejidos y células. Su estructura se basa en una organización reticular a tres niveles: Coordinación Nacional, Coordinación Autonómica y Coordinación Hospitalaria.  Su principal objetivo es, por tanto, la promoción de la donación altruista con el único fin de que el ciudadano español que necesite un trasplante tenga las mayores y mejores posibilidades de conseguirlo. Todo esto está fundamentado en la Ley 30/1979 y el Real Decreto 426/1980 que desarrollaban la llamada “Ley de Trasplantes”.
En Catalunya está la Organización Catalana de Trasplantes (OCATT) que en coordinación con la ONT, es la responsable de planificar, ordenar y coordinar las actividades relacionadas con la extracción, la conservación, la distribución, el trasplante y el intercambio de órganos y tejidos para utilizarlos con finalidades terapéuticas en Catalunya basándose en el llamado “modelo españolimplantado desde 1 de septiembre de 1990.
Lo menos importante es el tema económico del coste de los trasplantes y si una Comunidad Autónoma gasta más o menos. Yo por lo menos tengo claro que no hay mejor dinero que el invertido en salud y en investigación, la prueba está que los últimos estudios dicen que un trasplante de riñón a corto plazo, ahorra dinero (por encima de 20.000 €) al sistema (medicación, diálisis, etc.)
En el documento resumen del Balance de Actividad de la ONT del 2016 además de darnos varias buenas nuevas, fundamentalmente el aumento de donantes y trasplantes, nos dice entre otras cosas que Catalunya es referente mundial con 1.015 trasplantes durante 2016 y que realiza 1 de cada 4 trasplantes infantiles del total del Estado. Pero también nos dice que Catalunya recibió 217 órganos procedentes de otras Comunidades autónomas utilizados en trasplantes mientras que dio 66 órganos utilizados en otras Comunidades.



No es una cuestión de afear a nadie porque os puedo asegurar que la frase de que la salud es lo primero es verdad, pero muchas veces no te das cuenta de ello hasta que esta te falta. Ni los de Euskadi son mejores por donar más, ni los catalanes son peores por donar menos. En todo caso somos todos los que deberíamos fomentar el donar más, independientemente de a quién vayan los órganos, porque como se suele decir, hoy por mí y mañana por ti.
Si ir más lejos, por mucho que Catalunya haya batido el récord de trasplantes, seguía teniendo a 1 de enero del 2017, 1.351 personas en lista espera para recibir trasplante, de los cuales 22 eran niños. Atención a la palabra, no es un tema de catalán, valenciano madrileño o andaluz, es un tema de PERSONAS. Comentarios como los escuchados en un programa de radio nocturno de EuropaFM hechos por una “persona” diciendo que al ser catalán solo donaría órganos a catalanes creo que están totalmente fuera de lugar, por no decir otras cosas más fuertes.
Yo no sé cómo quedará el tema de la independencia de Catalunya, tampoco sé en caso de producirse si la sanidad catalana seguirá formando parte de los planes de la ONT a modo del Barça que quiere seguir en LaLiga española pese a estar en otro país. Realmente siendo paciente como soy, no me interesa nada de eso, no me interesa la división porque si necesito un día un riñón y Catalunya no está con nosotros, las posibilidades de recibir mi “habichuelita” se reducen y lo mismo pasa a la inversa.
Me da la sensación de que, para variar, nadie piensa en los pacientes… Ojalá nadie necesite un órgano, tejido, médula, etc. pero os recuerdo que es una lotería en la que tenemos más números que en la de Navidad.


SALUD Y CORDURA PARA TODOS
DONA ÓRGANOS

El chocolate posible solución a los cálculos renales de ácido úrico

domingo, 24 de septiembre de 2017



Somos muchos los que tenemos, hemos tenido o tendremos cálculos renales. Dicen las estadísticas que por encima del 15% de la población los ha padecido o los padecerá en algún momento de su vida. Expulsar un cálculo se suele decir que puede provocar un dolor similar a un parto sin epidural. Como es obvio, yo no he dado a luz, pero si he expulsado unos cuantos cálculos y puedo decir que he visto las estrellas por mucho que me han “chutado analgésicos de caballo”. Para las personas que tienen predisposición genética a la formación de cálculos renales (a veces no sé si eso de predisposición genética es el cajón desastre de “no sé porque continuamente tus riñones parecen una cantera”) nos vendría bien que apareciera algún tratamiento fiable y basado en la evidencia que impidiera, frenara y/o eliminara el desarrollo de las puñeteras (con perdón) piedras de riñón. No hace mucho empezamos a estar esperanzados con los avances en los estudios que nos dicen que el ácido hidroxicítrico (HCA) que está presente de forma natural en la corteza seca del Tamarindo Malabar o Garcinia Cambogia podrá convertirse en un medicamento eficaz contra los cálculos de oxalato cálcico en un plazo relativamente corto.
Está claro que la base de la solución de nuestros problemas es la más que mentada y últimamente vilipendiada I+D+i. Si no se invierte en investigación no puede haber avances científicos y por lo tanto no puede haber mejoras en los tratamientos de las enfermedades que padecemos. Añadido a esto se necesita que los profesionales tengan la formación adecuada para poner en práctica y usar los últimos avances sanitarios. Mención aparte son nuestros queridos gestores sanitarios que a veces parece que lo único que saben es acatar ordenes políticas y no mirar por el paciente… igual deberían volver a repasar lo que aprendieron en el máster gestión sanitaria y verían que el centro del sistema debe ser el paciente.
Aparcando esta disertación sobre las carencias en cuanto a investigación y formación, volvamos al tema de los cálculos renales... Uno de los problemas es que hay varios tipos de cálculos renales y la inhibición de su desarrollo posiblemente sea distinta (cuando se desarrolle) debido a las claras diferencias químicas de unos litos a otros. En el caso que hemos comentado antes del Tamarindo inhibiría los cálculos de oxalato cálcico, que por cierto son los más extendidos. Todo esto hace que las investigaciones sean más complejas y dispersas a si solo existiera un tipo de cálculo. De todas maneras, recientemente ha habido un importante avance en este sentido.
Un estudio dirigido (durante más de 15 años) por Dr. Fèlix Grases del Laboratorio de Investigación en Litiasis Renal de la Universitat de les Illes Balears, que ha publicado PLOS One, ha demostrado que la teobromina inhibe la formación de cristales de ácido úrico con lo que podría funcionar para evitar el desarrollo de los cálculos renales de ureato (entre un 10 y un 15% del total de los diagnosticados).
Los cálculos de ácido úrico se forman cuando el pH de la orina es muy ácido (por debajo de un pH de 5,5, cuando el valor neutro es 7 en una escala que va de 1 a 14). Los tratamientos que existen actualmente alcalinizan (combaten la acidez) de la orina para disolver estas sales, pero entonces se corre el riesgo de que el pH pase de 6 y se creen piedras de fosfato, que son de las más difíciles de tratar y pueden provocar la calcificación del riñón. Con un aporte de teobromina este riesgo se evitaría, ya que su mecanismo de acción no consiste en alterar el grado de acidez (el pH de la orina), sino en impedir la formación de los cristales.
Lo bueno del asunto es que la teobromina o xanteosa es un alcaloide que se encuentra en el cacao y por lo tanto en el chocolate. Su nombre deriva de Theobroma, el género al que pertenece el árbol de cacao. A su vez la palabra Theobroma proviene de las raíces griegas theo ("dios") y broma ("comida"), significando "comida de los dioses". El sufijo -ina es propio de alcaloides y compuestos que contienen nitrógeno.
La conclusión en palabras literales de Dr. Grases es que "unos 20 gramos diarios de ingesta de chocolate negro podrían ser suficientes para evitar la litiasis úrica".
El problema de esto serían los “efectos secundarios” de comer mucho chocolate, sobre todo para los que sufren de patología renal, ya que la mayoría de los afectados son diabéticos y obesos y les perjudicarían los glúcidos y oxalatos que contiene.
El compuesto que ha sido patentado por la UIB como complemento dietético está siendo sometido a un estudio “doble ciego” con la colaboración del Servicio de Urología del Hospital de Manacor, dirigido por el Dr. Joan Benejam. La patente ha sido transferida a la empresa Devicare que lo incorporará a sus suplementos alimenticios de la línea Lit-Control®.